Transformación del sistema tropical
El huracán Erick se degradó a depresión tropical la tarde del jueves 19 de junio, según informó el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos en su boletín de las 18:00 horas. Aunque su intensidad disminuyó, persisten lluvias intensas que representan riesgo elevado en Guerrero, Oaxaca y Michoacán. El sistema se localizó a 95 km al noroeste de Acapulco, Guerrero, con vientos máximos de 55 km/h y desplazamiento hacia el noroeste a 19 km/h, con pronóstico de disipación nocturna.
Impacto inicial y trayectoria
El fenómeno tocó tierra en Lagunas de Chacahua, Oaxaca, a las 5:38 am como huracán categoría 3, con vientos de 210 a 230 km/h y rachas superiores a 250 km/h. Este evento marcó un récord al ser el huracán más potente en tocar tierra mexicano en junio, superando previsiones iniciales que lo estimaban en categoría 4 con vientos de 220 km/h y rachas de 270 km/h.
Daños y medidas preventivas
El huracán provocó cierres en 15 tramos carreteros, incluyendo la autopista Barranca Larga–Ventanilla con cuatro derrumbes, y daños en infraestructura como el hospital del IMSS en Huatulco. En Acapulco se suspendió la movilidad y cerraron oficinas administrativas, mientras se activaron 21 refugios temporales que albergaron a más de 1,200 evacuados. La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó «no hay víctimas mortales» y anunció censos para evaluar daños una vez concluida la emergencia.
Pronósticos y alertas
Se prevén lluvias de 15 a 20 cm en Guerrero y Oaxaca, con máximos de 40 cm que elevan riesgo de inundaciones y deslizamientos. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió alertas rojas en el suroeste de Oaxaca y sureste de Guerrero, extendiendo alertas naranjas, amarillas y verdes a otras regiones. Autoridades exhortaron a la población a evitar cruces de zonas inundadas, preparar mochilas de emergencia y mantenerse informados por canales oficiales.
