Kykuit, la legendaria propiedad de 40 habitaciones que fue propiedad del magnate estadounidense John D. Rockefeller en Sleepy Hollow, Nueva York (Estados Unidos), se ha transformado en una atracción turística abierta al público. Originalmente construida en 1913 por el fundador de Standard Oil, considerado el primer billonario del planeta, la vivienda se localiza a 48 kilómetros al norte de Manhattan. El término, de raíces neerlandesas, simboliza “punto de observación”, haciendo alusión a sus privilegiadas panorámicas sobre el río Hudson.
El legado económico de una familia poderosa
El impacto de Rockefeller en la economía estadounidense fue monumental. De acuerdo con datos de la Biblioteca del Congreso, su riqueza alcanzó los 1.400 millones de dólares en 1937, lo que equivale a 31.900 millones de dólares actuales. Esta cantidad representaba el 1,5% del PIB de Estados Unidos en aquel periodo, un porcentaje que ningún millonario contemporáneo ha logrado superar.
Un espacio diseñado para la grandeza
La residencia fue ideada como un retiro estacional para la familia Rockefeller. El arquitecto William Welles Bosworth fue responsable de un diseño que integra elementos del renacimiento europeo con características únicas, como esculturas de dioses romanos y jardines con técnicas avanzadas de la época. Los jardines, divididos en sectores que imitan ambientes privados, ofrecen al visitante una experiencia de privacidad combinada con lujo.
Detalles que cuentan historias
Entre los aspectos más destacados según reportes de Business Insider se encuentran una alameda de tilos perfectamente ordenados, fuentes decorativas y una imponente glicinia traída de China en el siglo XIX. Los espacios exteriores también albergan piezas modernas pertenecientes a la colección personal de Nelson Rockefeller, quien fuera gobernador de Nueva York y vicepresidente estadounidense. Tras su fallecimiento en 1977, donó la propiedad al National Trust for Historic Preservation.
Arte y colecciones de valor
En una galería subterránea de la propiedad se custodia una importante colección de arte contemporáneo con obras de Pablo Picasso y Andy Warhol, reunidas por Nelson Rockefeller, reconocido por su apoyo al arte moderno. En el interior también sobresalen salones históricos como la Sala de Música, que conserva el piano de cola familiar, y la Sala de Loza, donde se muestra una vajilla con el lema en latín “E Pluribus Unum” (De muchos, uno), utilizado durante el mandato de vicepresidente de Rockefeller.
Iluminación y diseño exclusivo
Las lámparas de Tiffany’s en el frente de la casa y las luminarias creadas por los hermanos Giacometti en el “Rincón”, espacio dedicado a Abby Rockefeller, esposa de John D. Rockefeller Jr., son otros elementos distintivos de la decoración.
De propiedad privada a patrimonio compartido
Después de pasar por cuatro generaciones de la familia Rockefeller, Kykuit se abrió al público en 1991. Actualmente es administrada por Historic Hudson Valley, institución que organiza visitas guiadas entre mayo y noviembre. Los recorridos incluyen la exploración de la casa, sus jardines y el área de caballerizas donde se exhiben carruajes y automóviles antiguos de los Rockefeller, según detalla Business Insider.
El inmueble se ha convertido en un destino clave para el turismo cultural en la región del valle del Hudson. Forma parte del listado de lugares de interés histórico nacional y recibe a miles de visitantes cada año. Este complejo arquitectónico ofrece una mirada al pasado de una de las familias más influyentes en la historia de Estados Unidos, mostrando su conexión con el arte, la filantropía y el crecimiento económico del país.
