La entrada de Estados Unidos en el conflicto entre Israel e Irán mediante ataques aéreos contra tres instalaciones nucleares iraníes ha desencadenado una ola de reacciones internacionales y aumentado las tensiones en Oriente Medio. El presidente Donald Trump anunció en su plataforma Truth Social que bombarderos estadounidenses ejecutaron con éxito operaciones contra los centros nucleares de Fordow, Natanz e Isfahán, afirmando que «todos los aviones se encuentran ahora fuera del espacio aéreo iraní».
Respuesta inmediata de Irán y amenaza de cierre del estrecho de Ormuz
El parlamento iraní recomendó el cierre del estrecho de Ormuz como medida de represalia, aunque la decisión final dependerá del ayatolá Alí Jamenei. Irán, que produce 3,3 millones de barriles diarios de petróleo, podría afectar significativamente al comercio global si se concreta esta acción. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, advirtió que «los sucesos de esta mañana son indignantes y tendrán consecuencias duraderas», señalando que «Irán se reserva todas las opciones para defenderse».
Posiciones divididas entre aliados occidentales
Reino Unido confirmó haber recibido aviso previo sobre el ataque estadounidense, aunque negó participación militar directa. El primer ministro Keir Starmer afirmó que «jamás se le debe permitir a Irán desarrollar un arma nuclear», mientras Francia pidió «moderación» para evitar una escalada. España, a través de José Manuel Albares, reiteró que «la diplomacia y el derecho internacional son el único camino para resolver conflictos», expresando preocupación por posibles riesgos en centrales nucleares.
Rechazo de organizaciones internacionales y llamados a la diplomacia
La ONU, a través de António Guterres, condenó el ataque estadounidense como una «peligrosa escalada» y reiteró que «no hay solución militar». La Unión Europea también llamó a la negociación inmediata, mientras China criticó la acción de Estados Unidos por «violar principios de la Carta de las Naciones Unidas». Organismos como el OIEA confirmaron que no se detectaron aumentos de radiación en las instalaciones atacadas, aunque mantienen evaluaciones en curso.
Acciones militares mutuas y víctimas civiles
Irán respondió lanzando varias decenas de misiles balísticos hacia Tel Aviv y Haifa, causando más de una decena de heridos. La OIEA informó que no se detectaron niveles elevados de radiactividad en las zonas atacadas. Por su parte, Israel anunció nuevos bombardeos contra objetivos militares en el oeste de Irán, incluyendo instalaciones de producción de centrifugadoras. El Ministerio de Salud iraní reportó 430 muertos y 3.500 heridos en siete días de conflicto, mientras Israel contabiliza 24 fallecidos y 1.217 heridos.
Movimientos diplomáticos y evacuaciones
El ministro de Exteriores iraní viajará a Moscú para reunirse con Vladimir Putin, mientras Irán condiciona cualquier negociación al cese de la «agresión» israelí. España y Alemania evacuaron a cientos de ciudadanos de la región, con operativos terrestres y aéreos hacia Jordania y Armenia. La UE, Reino Unido, Francia y Alemania intentaron mantener conversaciones con Irán en Ginebra, aunque sin lograr avances concretos sobre el programa nuclear.
