La Casa Blanca estaría elaborando un plan para facilitar a Irán recursos económicos que alcancen los 30.000 millones de dólares con el propósito de establecer un programa nuclear exclusivamente civil, según información proporcionada a CNN por fuentes cercanas al gobierno estadounidense. La iniciativa contaría con el respaldo financiero de naciones árabes de la región del Golfo Pérsico, y no procedería directamente de fondos estadounidenses.
Condiciones y negociaciones
Las autoridades estadounidenses han enfatizado que uno de los pilares fundamentales de cualquier propuesta es la prohibición del enriquecimiento de uranio por parte de Irán, medida que las autoridades de Teherán han rechazado consistentemente, sosteniendo que dicho enriquecimiento es esencial para sus objetivos energéticos civiles. Como alternativa, Washington ha planteado la posibilidad de que Irán adquiera combustible nuclear ya enriquecido en el extranjero, siguiendo un esquema similar al implementado por los Emiratos Árabes Unidos.
Avances en el diálogo
Las discusiones entre ambas naciones, tanto directas como mediadas, han continuado incluso después de los recientes enfrentamientos bélicos entre Irán e Israel. De acuerdo con lo revelado por las fuentes consultadas, estos intercambios han persistido a pesar de haberse alcanzado un cese al fuego en días recientes.
Un encuentro secreto entre el representante especial de Estados Unidos, Steve Witthoff, y representantes de los países del Golfo en la Casa Blanca el viernes anterior marcó un avance significativo en las conversaciones. Durante este encuentro, se establecieron algunos términos clave, incluyendo la inversión destinada a desarrollar un programa nuclear civil en Irán que no incluya enriquecimiento de uranio. Otros incentivos considerados incluyen el desbloqueo de aproximadamente 6.000 millones de dólares en activos iraníes retenidos en instituciones financieras extranjeras y una posible flexibilización de sanciones económicas.
Alternativas a las instalaciones atacadas
Una de las iniciativas presentadas recientemente contempla que socios de Estados Unidos en la región financien la reconstrucción de las instalaciones nucleares iraníes dañadas durante los ataques estadounidenses, específicamente las ubicadas en Fordow. Esta reconstrucción se orientaría hacia un programa nuclear civil que excluya el enriquecimiento del uranio. Según uno de los informantes, las conversaciones se caracterizan por un enfoque colaborativo donde se exploran múltiples opciones innovadoras, destacando que “todo el mundo está intentando ser creativo”.
Posiciones oficiales
Un representante del gobierno de Trump manifestó a CNN:
«Estados Unidos está dispuesto a liderar estas conversaciones con Irán y alguien va a pagar el coste de la construcción del programa nuclear, pero nosotros no vamos a comprometernos a eso».
Por su parte, el embajador estadounidense Steve Witthoff indicó en declaraciones a NBC que existen señales alentadoras de que un acuerdo podría materializarse, comentando que “múltiples conversaciones están teniendo lugar con los iraníes a través de múltiples intermediarios, y creo que están listos”.
Perspectivas de encuentro directo
El presidente Donald Trump manifestó públicamente su disposición para reunirse con representantes del gobierno iraní la próxima semana, aunque esta posibilidad aún no ha sido confirmada por las autoridades de Teherán. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baghaei, indicó no tener conocimiento sobre ninguna reunión programada, mientras que fuentes involucradas en la planificación mencionan que los detalles permanecen en discusión.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, destacó que cualquier acuerdo futuro dependerá de la disposición de Irán para entablar negociaciones directas con Estados Unidos, sin intermediarios, y reafirmó el interés del gobierno estadounidense en mantener relaciones de paz con todas las naciones del mundo.
