Diagnóstico revela necesidad de reformas inmediatas
Un análisis técnico llevado a cabo por la especialista Erika Ortigoza de la Fundación Invictus en las instalaciones de Tijuana ha evidenciado la urgente necesidad de implementar protocolos actualizados en los centros de control animal. Esta evaluación se realizó tras una solicitud formal presentada por Carmen Villarreal, representante de Abogados Animalistas México, a la Secretaría de Bienestar Municipal local.
Transformación hacia centros de protección animal
“A raíz de la reforma de seres sintientes, los centros de Control Animal deben migrar y se deben transformar en Centros de Bienestar o Centros de Protección Animal, tienen que cambiar su forma de operar y que cuando llegue un animal ahí, sea libre de eutanasia, salvo eutanasia humanitaria”, manifestó públicamente Villarreal durante una exposición de hallazgos. La experta enfatizó en la importancia de privilegiar los cinco dominios fundamentales del bienestar animal, cubriendo aspectos como nutrición, atención veterinaria especializada y análisis del comportamiento natural de los ejemplares.
Reformas estructurales y operativas esenciales
Entre las prioridades identificadas, se destacan la creación de protocolos rigurosos de bioseguridad, manejo médico y cuarentenas, proponiendo que estos espacios funcionen con el mismo rigor operativo que una clínica veterinaria. “Que haya protocolos específicos de bioseguridad, de procedimientos médicos, de cuarentenas, estos centros de control animal tienen que ser como clínicas”, detalló la activista.
En cuanto al diseño físico, se plantea una renovación total del concepto arquitectónico actual, abandonando estructuras obsoletas que recuerdan al diseño carcelario de los años 70. Se propone un modelo con áreas amplias que permitan el desarrollo integral de los animales, incluyendo mayor exposición solar y espacio físico para movimiento. “Los animales tienen que tener mayores horas de Sol, mayores horas de poder moverse y eso implica que se tengan que construir nuevos espacios, que sean de tránsito rápido donde los animales no pasen semanas ni meses”, indicó Villarreal.
Financiamiento adecuado y transparencia presupuestal
La representante de Abogados Animalistas México concluyó destacando la necesidad de responsabilidad institucional en materia de asignación de recursos. “Nos hemos dado cuenta que los centros de control animal generalmente viven de la generosidad de los ciudadanos, de la sociedad civil y es incorrecto, porque desde que los animales tienen derechos necesitan que hayan partidas específicas suficientes hacia estos centros de control animal”, sentenció, llamando a los gobiernos municipales a asumir su rol en el financiamiento sostenible de estos espacios.
