Líder iraní reaparece públicamente tras conflicto bélico
El ayatolá Alí Jamenei, líder supremo de Irán, asistió a un evento religioso con motivo del aniversario del fallecimiento de Hussein, descendiente directo del profeta Mahoma, en una ceremonia transmitida por medios locales. Esta fue su primera presentación en público desde el estallido de hostilidades entre Irán e Israel, conflictividad que se prolongó por doce jornadas.
La televisión oficial mostró imágenes del clérigo saludando a los asistentes, quienes se pusieron de pie al verlo ingresar a una mezquita ubicada cerca de su oficina y vivienda en la capital iraní.
Refugio seguro durante operaciones militares
Durante el periodo bélico, el líder religioso permaneció en un lugar protegido mientras aumentaban los riesgos para su integridad física. La falta de apariciones públicas generó especulaciones sobre su estado de seguridad, considerando que ostenta la máxima autoridad en asuntos estatales.
El mandatario estadounidense, Donald Trump, había advertido a través de redes sociales que las autoridades estadounidenses conocían la ubicación del ayatolá, aunque aseguró que no existían planes para atentar contra su vida, al menos temporalmente.
Intercambio de declaraciones entre mandatarios
Tras los bombardeos a instalaciones nucleares iraníes por parte de Estados Unidos, Jamenei emitió un mensaje grabado donde afirmó que Irán había dado ‘una bofetada a Estados Unidos en la cara’ al atacar una base aérea estadounidense en Qatar, y exhortó a Washington e Israel a evitar nuevos ataques.
El presidente estadounidense respondió a medios diciendo: ‘Mira, eres un hombre de gran fe. Un hombre muy respetado en su país. Tienes que decir la verdad. Recibiste una paliza’.
Impacto en programa nuclear y relaciones internacionales
El gobierno iraní ha reportado más de 900 fallecimientos y miles de heridos a causa del conflicto. Además, ha reconocido daños en instalaciones nucleares, negando acceso a inspectores de la ONU. El mandatario local ordenó suspender colaboración con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), limitando la supervisión sobre actividades de enriquecimiento de uranio.
Las autoridades israelíes justificaron la ofensiva militar por sospechas sobre el desarrollo de armamento atómico por parte de Irán. Aunque se interceptó la mayor parte de los más de 550 misiles lanzados en represalia, algunos causaron daños materiales y pérdidas humanas en Israel.
Las autoridades no han revelado detalles sobre traslados de material nuclear antes de los ataques ni sobre posibles negociaciones futuras entre Irán y Estados Unidos respecto al programa nuclear.
