Reconocimiento oficial a la política de desarme
Durante la ceremonia conmemorativa del Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego en el atrio de la Basílica de Guadalupe, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, destacó públicamente el enfoque pacífico del gobierno federal. La funcionaria definió a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo como «la presidenta de la paz», enfatizando el impacto internacional del compromiso nacional con la concordia social.
La ceremonia congregó a representantes de instituciones religiosas, autoridades militares y funcionarios federales, incluidos titulares de las secretarías de Marina y Defensa Nacional. Este evento simbólico se desarrolló en un espacio emblemático de la capital mexicana, reforzando el mensaje de unidad nacional.
Resultados tangibles del programa de intercambio
La responsable de la política interna presentó cifras concretas sobre la implementación del programa de desarme voluntario. Entre enero y julio de 2025 se han recibido 2,135 armas de diferentes tipos, incluyendo pistolas, rifles y explosivos. Esta iniciativa permite a los ciudadanos entregar armamento de manera anónima a cambio de compensación económica.
«El sí al desarme, sí a la paz«, expresó la secretaria, reconociendo públicamente la participación ciudadana en esta estrategia. Destacó que el programa no solo busca reducir la cantidad de armas en circulación, sino también prevenir tragedias familiares y disminuir la violencia armada en diversos entornos sociales.
Ampliación del programa y acciones complementarias
Además del intercambio de armas, el programa incluye iniciativas educativas que han permitido el reemplazo de 4,455 juguetes bélicos por materiales pedagógicos y de recreación. Actualmente operan 12 módulos en nueve estados del país, con planes de expansión inminente hacia nuevas regiones.
El último punto de atención se estableció en Cuernavaca, Morelos, y el próximo será inaugurado en Cajeme, Sonora. Estos centros funcionan como espacios de confianza donde los ciudadanos pueden contribuir directamente al fortalecimiento de la seguridad comunitaria mediante la eliminación voluntaria de instrumentos de violencia.
