El otro lado de la violencia de género
La percepción generalizada sobre la violencia intrafamiliar suele centrarse en las mujeres como principales víctimas. Sin embargo, existe un grupo significativo de hombres que también la experimentan, generalmente en silencio por temor a represalias o desconocimiento sobre los recursos disponibles para ellos.
Alarma en Bogotá por aumento de casos
Según estadísticas oficiales reveladas por el concejal Julián Sastoque, la capital colombiana registró un incremento del 23.6% en denuncias de violencia doméstica hasta el 11 de abril de 2025 comparado con el mismo periodo del año anterior. El informe indica que de las 11,263 denuncias presentadas, el 73% correspondió a mujeres.
El difícil camino de Juan Pablo
Bajo este contexto, Juan Pablo Pedraza relata su experiencia de presuntos abusos físicos y psicológicos por parte de su exesposa Heidi Morales, a quien acusa de iniciar un ciclo de violencia que afectó también a sus hijos. La historia fue contada en el pódcast Vamos Pa’ Eso, conducido por el abogado Juan José Castro.
Una relación que se torció
El hombre describe cómo conoció a la mujer en Rionegro (Antioquia), destacando su carisma y don de palabra que lo atrajeron inicialmente. Según su testimonio, Heidi le confesó haber sido víctima de violencia por parte de su anterior pareja, Christian, por lo que buscó protección legal para ella y su hijo.
Con el tiempo, Juan Pablo observó comportamientos preocupantes en la mujer que influían en la actitud de su hijo menor: «Ya tenía un niño cuando yo la conozco. El pequeño siempre expresaba deseos de hacerle daño a su padre. Ella reforzaba esas ideas diciéndole: ‘Tu papá te pego cierto’, sin mostrar neutralidad», relató.
El punto de quiebre
El testimonio revela un momento crucial cuando Juan Pablo se enfrentó físicamente con Christian, ex de Heidi, en presencia de los hijos de ambos. Durante el disturbio, el hombre describe cómo Christian cambió su actitud al llegar Heidi: «Él empieza a gritarme: ‘esta mujer está loca, Juan Pablo no le haga caso, ella es una loca, por favor no le siga el juego'», afirmó.
Una propuesta inquietante
Lo que ocurrió después impactó profundamente a Juan Pablo: «Ella me dice que antes de llegar a Medicina Legal, que cortemos al hijo de ella, no me dijo con qué instrumento o herramienta. El objetivo era incriminar a Christian», aseguró.
Al rechazar esta aberración, el hombre afirma que la relación comenzó a deteriorarse. «Tras negarme a sus aberraciones, Heidi cambió radicalmente su actitud. Los maltratos de todo tipo comenzaron y se intensificaron», relató, describiendo cómo la mujer supuestamente castigaba a su hijo con baños fríos y lo agredía físicamente a él lanzándole objetos.
Un sistema que no protege
Actualmente, Juan Pablo enfrenta un proceso legal donde asegura tener pocas opciones de defensa. La situación se agravó cuando Heidi lo contradenunció, acusándolo de violencia familiar. «Hoy estoy a punto de irme a la cárcel por el delito de ser un buen padre, de querer responder por mi hijo», expresó.
Según su testimonio, ha perdido su negocio y bienes materiales debido a las acciones de su expareja. Además, menciona el estigma que enfrenta por parte de autoridades que no parecen tener protocolos claros para atender casos de violencia contra hombres.
La sombra de grupos ilegales
El hombre revela detalles inquietantes sobre supuestas conexiones de Heidi con organizaciones criminales: «Heidi Morales afirmó que tenía contacto con grupos armados ilegales que podían gestionar documentación falsa para sacar al hijo de Juan Pablo del país», aseguró.
Este caso pone de relieve la complejidad de la violencia intrafamiliar cuando afecta a hombres, evidenciando las dificultades que enfrentan para obtener protección y justicia en un sistema que, según ellos, no está preparado para atender sus necesidades específicas.
