Carina García reporta que Veracruz y Sinaloa encabezan la lista de estados más peligrosos para la clase política en 2025, según datos recopilados por Data Cívica. En el primer semestre del año se contabilizaron 291 incidentes de violencia político-criminal a nivel nacional, incluyendo 48 casos registrados exclusivamente en junio, lo que indica que los actos violentos no disminuyeron tras los comicios electorales.
Patrón de violencia durante y después de los comicios
De acuerdo con el análisis conjunto de Data Cívica y México Evalúa, la violencia político-criminal abarca desde amenazas y homicidios hasta ataques armados, desapariciones y secuestros dirigidos contra funcionarios, autoridades y representantes de partidos, así como contra infraestructura gubernamental, todo ello atribuido a organizaciones criminales.
Desde 2018 hasta el 28 de junio de 2025, se han registrado 2,555 casos de este tipo, siendo Veracruz (40 casos) y Sinaloa (38 casos) las entidades con mayor incidencia. En el mes de junio, de los 45 casos contra personas, nueve involucraron a mujeres y 36 a hombres, principalmente servidores públicos municipales, aunque también se contabilizaron dos candidaturas. Tres eventos adicionales afectaron instalaciones gubernamentales o permanecen sin identificar las víctimas.
Comparación anual y tendencia creciente
El informe señala un aumento del 20% en hechos violentos comparando el mes de junio con el período anterior. No obstante, al contrastar julio 2025 con julio 2024, se observa una disminución del -14.29%, atribuida a la intensidad del año electoral pasado, que incluyó comicios federales y locales en las 32 entidades del país. 2024 sigue siendo el año más violento para la clase política, superando los 570 casos registrados en 2023.
Estados con mayor incidencia de ataques
En el sexto mes del año se reportaron actos de violencia en contra de políticos en Guerrero, Durango, Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Nuevo León, Michoacán, Guanajuato, Tlaxcala, Puebla, Baja California, Zacatecas, Sinaloa, Morelos, Jalisco y Sonora. De ellos, Veracruz destaca como la entidad con más agresiones posteriores a los comicios locales, con siete incidentes documentados. Dos de estos ataques ocurrieron durante la jornada electoral del 1 de junio, dirigidos contra la casa de campaña de Carolina Galván, candidata de Movimiento Ciudadano en Xico, y contra Estela Sánchez, coordinadora del partido, quien resultó herida por arma de fuego.
«En días posteriores se documentó un ataque armado contra el hermano de Germán Anuar Valencia, candidato a la alcaldía de Coxquihui. Días más tarde, personas armadas agredieron al chofer del alcalde electo de ese mismo municipio», registró la organización
«Estos hechos en conjunto encienden una alerta sobre los riesgos persistentes en esta región del estado y evidencian la continuidad de la violencia política incluso después de las elecciones», según el informe.
En Durango, el ataque también se produjo en el día de la elección, afectando a la candidata del PVEM al ayuntamiento de Canatlán, Ángela Rojas. Ambas entidades, Veracruz y Durango, fueron las únicas donde se llevaron a cabo procesos electorales el 1 de junio.
