El fabricante de vehículos eléctricos Tesla enfrentó su peor desempeño financiero en una década durante el segundo trimestre de 2025, registrando una drástica disminución en sus ganancias y ventas. La empresa reportó beneficios ajustados de 40 centavos por acción, por debajo de lo previsto por los analistas del mercado, mientras que sus ingresos retrocedieron un 12%, alcanzando los 22,500 millones de dólares.
Factores detrás del desplome financiero
Entre las razones que explican esta caída se encuentran la reducción en entregas de automóviles, menores ingresos por créditos regulatorios y el descenso en el precio promedio de venta de sus unidades. Además, la compañía evidenció un retroceso en su sector de generación y almacenamiento de energía, aunque logró un crecimiento moderado en su red de supercarga.
Impacto del entorno político y económico
La empresa señaló que este panorama se presenta «a pesar de un entorno macroeconómico persistentemente incierto debido a la fluctuación de las tarifas, el impacto incierto de los cambios en la política fiscal y el sentimiento político». La polarización generada por las posiciones públicas de su director ejecutivo, Elon Musk, en relación con el presidente Donald Trump, también ha influido en la percepción del consumidor y ciertos accionistas.
Estrategias de recuperación
A pesar de estos resultados, Tesla mantiene sus planes de desarrollo en tecnologías futuras como el robotaxi y un modelo más accesible que espera fabricar en el primer semestre del año. El anuncio de producción de esta versión económica se realizó en junio pasado, aunque la empresa no proporcionó fechas ni lugares específicos para su expansión.
Reacciones del mercado y analistas
Las acciones de Tesla permanecieron estables tras conocerse los resultados, aunque acumulan una caída del 18% en lo que va del año. Adam Crisafulli, fundador de la firma Vital Knowledge, señaló: «Si se piensa que Tesla es, en esencia, solo un negocio automotriz, los resultados fueron malos. Si se piensa que Tesla es un gigante de la IA y la robótica, probablemente se tendrá la misma opinión sobre sus perspectivas después de la publicación del segundo trimestre que antes».
Por otro lado, Ben Kallo, analista sénior de Baird, comentó que «las previsiones fueron muy escasas» y añadió que la compañía ofreció menos información prospectiva que en trimestres anteriores.
