Encuentro inesperado por la pérdida de una peregrina
El Papa León XIV se reunió con un grupo de jóvenes egipcios en el Vaticano, tras la repentina muerte de una de sus compañeras de peregrinación. La joven, identificada como Pascale Rafic, de 18 años, falleció durante su participación en el Jubileo de la Juventud a causa de una afección cardíaca.
El Pontífice expresó su cercanía espiritual con la familia de la fallecida y con los jóvenes que viajaban con ella. El encuentro tuvo lugar en el Aula Pablo VI, donde el Papa se dirigió a los asistentes con un mensaje sobre la esperanza cristiana, afirmando:
«Nuestra esperanza está en Jesucristo resucitado»
.
Fe como fundamento ante la adversidad
Durante la reunión, el Papa destacó que la fe en Jesucristo debe ser esencial en la identidad de los creyentes, permitiéndoles avanzar a pesar del dolor. «De alguna manera, al celebrar este año jubilar de esperanza, recordamos con mucha fuerza cuánto nuestra fe en Jesucristo debe ser parte de quiénes somos», señaló.
León XIV, acompañado por Mons. Jean-Marie Chami, obispo auxiliar de la Iglesia Patriarcal de Antioquía para Egipto y otras regiones, afirmó que la tristeza por la pérdida es comprensible, especialmente «estando tan lejos de casa y en una ocasión como esta en la que nos reunimos verdaderamente para celebrar nuestra fe con alegría».
Resurrección como mensaje central
El Papa recordó las palabras de San Agustín sobre el duelo cristiano, diferenciándolo del dolor pagano:
«no llorar como los paganos, porque hemos visto a Jesucristo morir en la cruz y resucitar»
. Insistió en que Cristo resucitado llama a todos a renovar su fe y a ser testigos del mensaje evangélico.
En su mensaje final, el Pontífice pidió al Señor que acompañe a los peregrinos durante su estancia en Roma y los mantenga bajo el amor y la gracia de Dios. La reunión concluyó con una bendición especial para todos los asistentes.
