Decisión gubernamental bajo presión internacional
El gobierno libanés dio instrucciones al ejército nacional para que elabore un esquema detallado que permita el desarme de la organización Hezbolá antes del cierre de 2025. Esta determinación surge en medio de intensas presiones diplomáticas provenientes de Estados Unidos y se enmarca dentro de los acuerdos de cese al fuego pactados en noviembre anterior, orientados a frenar más de doce meses de enfrentamientos con Israel que incluyeron dos meses de combates de alta intensidad.
Discusión en el consejo de ministros
Joseph Aoun presidió una sesión de gabinete que se prolongó casi seis horas, donde se tomó esta determinación. El primer ministro Nawaf Salam explicó que las Fuerzas Armadas deberán desarrollar una metodología que asegure que las armas queden exclusivamente bajo el control de las instituciones estatales de seguridad. El jefe del gobierno indicó que «El plan se presentará al gabinete a finales de agosto para su debate y aprobación» durante una comparecencia pública.
Postura inflexible del grupo armado
La milicia apoyada por Irán, que mantiene su arsenal desde el final de la guerra civil libanesa (1975-1990), rechaza cualquier desarme en las circunstancias actuales. Su líder, Naim Qassem, manifestó durante una alocución televisiva transmitida mientras se celebraba la reunión de gabinete que «Cualquier calendario presentado para su implementación bajo… la agresión israelí no puede ser acordado». El dirigente también criticó las propuestas del representante estadounidense Tom Barrack, asegurando que no representan negociaciones sino imposiciones.
Condiciones para el desarme
La organización terrorista ha establecido requisitos previos para considerar su desarme: cesar los ataques israelíes, resolver disputas sobre cinco zonas fronterizas y liberar a detenidos libaneses. También exige el inicio inmediato de obras de reconstrucción en áreas afectadas por el conflicto. A pesar de esto, Israel continúa atacando objetivos de Hezbolá en territorio libanés desde que se implementó el alto el fuego, aduciendo que el grupo persiste en rearmarse, incumpliendo los acuerdos pactados.
Impacto de las acciones militares recientes
En los últimos meses, la capacidad operativa de Hezbolá ha sufrido mermas significativas tras múltiples ataques israelíes que han diezmado su cúpula dirigente. La comunidad internacional ha manifestado que cualquier apoyo adicional al Líbano dependerá directamente del desarme de Hezbolá y del fortalecimiento de la autoridad institucional del Estado. El presidente Aoun reafirmó recientemente el compromiso nacional con el desarme de todos los grupos armados, incluyendo a Hezbolá.
