Exposición digital y amenazas para menores
El informe Kids & Families Cyber Risk: niños y adolescentes en peligro, elaborado por BTR Consulting, destaca que cada vez más niños y adolescentes utilizan aplicaciones móviles y redes sociales, desde edades tan tempranas como los seis años, ignorando las edades mínimas establecidas por las plataformas.
Según el estudio, la falta de supervisión adecuada expone a los menores a múltiples riesgos, entre ellos el contacto con desconocidos, la divulgación de información personal, el acceso a contenido inapropiado y el acoso digital. Gabriel Zurdo, especialista en ciberseguridad y director de BTR Consulting, señaló que existen dos categorías de aplicaciones: aquellas conocidas por los padres y otras menos visibles que muchos adultos desconocen.
Acceso múltiple y perfiles ocultos
El informe revela que los menores acceden a estas plataformas desde distintos dispositivos, como consolas de videojuegos, tablets, teléfonos inteligentes, computadoras y hasta televisores. Además, crean cuentas secundarias en redes como Instagram y TikTok, sin que sus padres lo perciban. Esta situación dificulta el monitoreo de su actividad en línea.
Zurdo destacó la importancia de mantener conversaciones sobre los peligros del ciberespacio, especialmente en relación con el grooming, una práctica de acoso y manipulación que representa una amenaza grave. También recomendó revisar regularmente las aplicaciones utilizadas por los niños para evitar encuentros no deseados.
Lista de aplicaciones de alto riesgo
Las siguientes son las 10 plataformas que requieren mayor atención:
- Instagram: Aunque se considera más segura, permite el contacto con desconocidos y contiene contenido inadecuado.
- Snapchat: Usada frecuentemente para compartir imágenes privadas, las cuales pueden ser captadas y difundidas sin autorización.
- AskFM: Su característica anónima fomenta el acoso y la publicación de mensajes ofensivos.
- Whisper: Al basarse en el anonimato, revela la ubicación aproximada del usuario, facilitando el acercamiento de posibles depredadores.
- Tinder: A pesar de su edad mínima de 17 años, permite registros desde los 13, con funciones de geolocalización que aumentan los riesgos.
- Omegle: Ofrece conversaciones con desconocidos sin necesidad de registro, siendo un espacio recurrente para el acoso y delitos digitales.
- Blendr: Carece de verificación eficaz de edad, lo que posibilita el contacto entre menores y adultos.
- Periscope (Twitter Live): Sus transmisiones en vivo carecen de controles, exponiendo a los usuarios a ciberbullying y revelación no autorizada de su ubicación.
- Houseparty: La aplicación de videollamadas tiene fallas de seguridad y recopila datos sensibles como correos y números telefónicos.
- TikTok: Muy popular entre los menores, su algoritmo y los retos virales la hacen adictiva y riesgosa.
Estrategias de protección y educación digital
Los expertos coinciden en que prohibir el uso de estas aplicaciones no es la solución, ya que los menores pueden recurrir a otras. En lugar de eso, sugieren acompañarlos en el uso responsable de la tecnología, implementar herramientas de control parental, usar redes privadas virtuales (VPN) y enseñarles sobre seguridad informática.
Para Zurdo, el diálogo constante y la educación sobre los riesgos digitales son clave para prevenir daños. “La supervisión activa y el conocimiento sobre seguridad informática son esenciales para garantizar que el uso de estas plataformas no afecte su bienestar”, concluyó.
