Javier Ramírez, un ciudadano norteamericano de raíces mexicanas, fue arrestado el 12 de junio por agentes del ICE en su taller mecánico ubicado en Montebello, Los Ángeles. A pesar de exhibir su pasaporte, los agentes procedieron a su detención sin presentar orden judicial alguna.
Detención en propiedad privada sin orden
“Uno de ellos dice: ‘Ey ¡agárralo que es mexicano!, lo dijo en inglés”, relató Ramírez sobre el momento en que los agentes federales con rostros cubiertos irrumpieron en su negocio. El afectado, quien había cruzado la frontera ese mismo día, manifestó que “Me agarran y le digo ‘pero soy ciudadano americano‘, le dije en inglés varias veces ‘soy ciudadano americano”.
Acusaciones de resistencia y agresión
El comerciante fue señalado por morder y escupir a un oficial del ICE, además de oponerse al arresto. No obstante, Ramírez asegura que “Son falsos. Yo no hice nada. Tengo varios videos”. Según explicó, las grabaciones evidencian cómo colaboró con los agentes alzando sus manos. Sin embargo, sus abogados no han difundido públicamente el material debido a posibles futuras acusaciones, aunque los cargos fueron desestimados por el Departamento de Justicia.
Temores de nueva detención
“Incluso tenemos todo cerrado por el miedo de que vayan a querer venir otra vez”, afirmó Ramírez sobre el cierre de su taller mecánico. El ciudadano estadounidense, padre de cuatro hijos, señaló que permanece con preocupación por una posible nueva intervención del ICE, incluso después de haber demostrado su estatus legal en Estados Unidos. Hasta el momento no le han devuelto el pasaporte que presentó durante la detención.
