Redadas en Saná
El domingo, milicianos hutíes irrumpieron en las instalaciones de organismos internacionales en la capital yemení, incluyendo oficinas de la Organización de las Naciones Unidas. Según fuentes anónimas consultadas por agencias de noticias, al menos un empleado fue arrestado durante estas acciones.
Reacciones institucionales
Representantes del Programa Mundial de Alimentos confirmaron las incursiones en las dependencias del organismo. Funcionarios de la ONU y del grupo insurgente, quienes solicitaron no revelar sus identidades, indicaron que también fueron blanco de operativos las instalaciones de UNICEF. Un vocero de dicha agencia reconoció que «una situación en curso» afectaba sus operaciones en la capital.
Contexto de violencia
Estos eventos ocurren después de un ataque aéreo israelí que costó la vida al primer ministro del grupo rebelde, Ahmed al-Rahawi, y varios de sus colaboradores. El ataque se produjo mientras celebraban una reunión de evaluación anual. Esta acción militar generó una ola de represión contra organizaciones internacionales operando en zonas bajo control hutí.
Respuesta del liderazgo hutí
Mahdi al Mashat, líder del Consejo Político Supremo de los hutíes, emitió un mensaje televisado donde prometió represalias contra Israel, afirmando que «su venganza no duerme». En su discurso, responsabilizó directamente al gobierno israelí de «actos traicioneros y sucios», asegurando que enfrentarían «días oscuros».
Continuidad gubernamental
La agencia Saba, bajo control del grupo rebelde, informó que Muhamad Meftah asumirá provisionalmente las responsabilidades gubernamentales. Esta medida se adopta mientras se reorganiza la administración tras la pérdida de varios altos funcionarios en el bombardeo israelí.
