La inteligencia artificial está revolucionando el ámbito creativo, no solo por su capacidad para agilizar tareas, sino por su potencial para democratizar el acceso a recursos tecnológicos previamente exclusivos. Durante una reciente conversación en el programa AI Conversation de Google, Andy Berndt, vicepresidente y asesor estratégico de la compañía, junto con Ramiro Sánchez, director sénior de Marketing para Latinoamérica, exploraron este fenómeno.
De herramientas elitistas a acceso masivo
Berndt recordó cómo la historia de la tecnología creativa ha estado marcada por barreras de acceso. «En 1950 ya existían cámaras de filmación, pero pesaban casi una tonelada y costaban millones de dólares. Muy pocas personas tenían acceso», ejemplificó. Esta tendencia ha cambiado radicalmente con la llegada de la inteligencia artificial, que permite a más personas convertir ideas en productos visuales o audiovisuales con dispositivos cotidianos.
IA como catalizador de la creatividad humana
El ejecutivo enfatizó que la inteligencia artificial no reemplaza la esencia de la creatividad: «La idea creativa y el buen gusto continúan en el centro de todo». Para Berndt, la verdadera innovación radica en la dualidad entre generación y selección de ideas. «Si puedo crear mil cosas más rápido que nunca, igual es necesario revisar todo eso y preguntar: ‘¿Qué es realmente bueno?'», reflexionó.
Google y su misión democratizadora
Desde la perspectiva de Berndt, Google mantiene su esencia histórica centrada en el acceso universal a la tecnología. «Si existe una herramienta de IA tan costosa que nadie puede usarla, entonces no hay acceso», advirtió. La compañía apuesta por desarrollar soluciones poderosas que permanezcan accesibles a la mayoría, continúo con su enfoque tradicional.
«Esa es la esencia atemporal de Google. No creo que eso vaya a cambiar. Ahora la curva está ascendiendo de esa manera»
Esta visión posiciona a la inteligencia artificial como un acelerador de oportunidades creativas, donde la tecnología amplifica las capacidades humanas sin reemplazar la visión artística. La democratización de herramientas antes inaccesibles está generando un ecosistema donde más talentos pueden expresar su potencial creativo.
