Posición firme del gobierno iraní
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, manifestó que su país está dispuesto a soportar el retorno de las sanciones impuestas por la ONU antes de aceptar lo que calificó como condiciones ‘inadmisibles’ por parte de Estados Unidos relacionadas con su programa nuclear.
En declaraciones a medios locales desde Nueva York, Pezeshkian señaló que mientras hubo acuerdos con naciones europeas, la postura estadounidense mantiene diferencias insalvables:
«Con las contrapartes europeas llegamos a conclusiones, pero la visión de Estados Unidos es diferente, y es natural que no hayamos llegado a un entendimiento sobre el mecanismo de reinicio rápido (de las sanciones), ya que la solicitud estadounidense es inaceptable»
.
Condiciones rechazadas por Teherán
El mandatario detalló que Washington planteó como condición para una prórroga temporal de las sanciones que Irán entregara más de 400 kilogramos de uranio enriquecido al 60%, porcentaje cercano al necesario para fines militares, lo cual fue rechazado de plano.
Según Pezeshkian, aceptar esa solicitud abriría la puerta a nuevas exigencias:
«Si tuviéramos que elegir entre sus exigencias irrazonables y el reinicio rápido (de las sanciones), elegimos el reinicio rápido»
.
Contexto de las sanciones
Las declaraciones se dan tras el rechazo en la ONU de una propuesta ruso-china que buscaba extender el periodo de gracia para la aplicación de medidas restrictivas. Las sanciones, activadas por el grupo E3 (Francia, Alemania y Reino Unido) el 28 de agosto, entraron en efecto tras no alcanzar un acuerdo.
Estas naciones europeas justificaron la activación del mecanismo por considerar que Irán no ha cumplido con los límites establecidos en el acuerdo nuclear de 2015. A su vez, el gobierno de Teherán responsabiliza a Estados Unidos por la ruptura del pacto en 2018 y acusa a los europeos de incumplir sus obligaciones.
Medidas de represalia anunciadas
Entre las acciones que Irán implementará con la entrada en vigor de las sanciones se encuentra la suspensión del acuerdo de cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), firmado recientemente el 9 de septiembre.
El país también mantiene su posición sobre el uranio enriquecido, asegurando que se encuentra bajo escombros de instalaciones dañadas durante el conflicto con Estados Unidos e Israel en junio pasado.
