Búsqueda incansable en Veracruz
Un adolescente identificado como Brandon, de 15 años, dejó de lado sus actividades recreativas para unirse a un grupo de búsqueda de personas desaparecidas. Su objetivo: localizar a su padre, Jesús Mercedes Hernández, quien fue visto por última vez el 25 de septiembre de 2015 en Coatzacoalcos, Veracruz.
Durante sus esfuerzos de búsqueda, el joven aprendió técnicas básicas de excavación y detección de restos humanos. Acompañado por voluntarios del colectivo Unidos Por Amor A Ti, ha realizado múltiples intentos de excavación en diversos terrenos, aunque aún no ha obtenido resultados concretos.
Historia de una desaparición
«Decido buscarlo, porque la verdad me quitaron algo valioso, alguien que era importante para mí, desde hace un año entré al colectivo Unidos Por Amor A Ti, con el deseo de encontrarlo», manifestó Brandon. El joven, quien tenía cinco años cuando ocurrió la desaparición, recuerda que su padre trabajaba en un establecimiento ubicado frente a la terminal de autobuses de la ciudad.
Según relató, aquel día de 2015 su padre fue llamado por personas no identificadas y nunca regresó. La familia realizó gestiones inmediatas, pero no obtuvo información sobre su paradero. La abuela del joven, Juana Hernández, mencionó que «nos integramos al colectivo hace varios años, pero desde el año pasado Brandon ha andado conmigo a buscar en todos lados».
Contexto de inseguridad
Las autoridades registraron más de 50 casos de desapariciones forzadas durante 2015 en la región, particularmente durante el operativo conocido como Blindaje Coatzacoalcos. Muchas de estas desapariciones están vinculadas con funcionarios de seguridad pública estatal, algunos de los cuales enfrentan procesos legales.
El caso de Jesús ocurrió cuando Javier Duarte de Ochoa era gobernador del estado y Arturo Bermúdez Zurita ocupaba el cargo de secretario de seguridad. Aunque la Fiscalía General del Estado reactivó la carpeta de investigación recientemente, no se han presentado avances significativos.
Esperanza en medio de la desesperación
El representante del grupo de búsqueda, Oscar Ramírez, comentó que «es una triste historia porque él dice que cambió las canicas por una pala, una varilla para buscar a su papá, porque vio la necesidad de su abuela de buscar a su hijo y él tiene la necesidad de buscar a su padre». A pesar de las dificultades, Brandon continúa con su labor diariamente.
Durante una reciente jornada de búsqueda, el joven expresó su determinación: «Quiero decirle a mi papá que lo vamos a encontrar, porque lo necesito, lo necesitamos aquí». Junto con su abuela, participa regularmente en manifestaciones públicas para recordar a las víctimas de desaparición forzada en la zona.
