El secretario de Finanzas y Administración del estado de Michoacán, Luis Navarro García, informó que más de 2,300 millones de pesos han sido destinados al pago de deudas educativas desde el inicio de la actual administración en 2021.
Deudas heredadas y pagos realizados
Durante una reunión con trabajadores de educación media superior, el funcionario precisó que esta cifra incluye adeudos por salarios pendientes, bonificaciones y otros compromisos adquiridos antes del actual periodo gubernamental, algunos datados desde 2020.
“No traigo el dato exacto de cuánto fue por subsistemas, pero de las deudas heredadas al sector educativo no menos de 2 mil 300 millones ya están cubiertos”
, afirmó el titular.
Impacto en instituciones educativas
Navarro detalló que al asumir el gobierno estatal encontraron moras con diversos subsistemas educativos, incluyendo al Colegio de Bachilleres, Telebachillerato, Cecytem y Cobaem, con retrasos en pagos que llegaron a alcanzar ocho quincenas. Especialmente destacó el caso del Cobaem, que en 2021 presentaba deudas superiores a mil millones de pesos, considerada en su momento como una de las crisis financieras más graves del sector educativo estatal.
Retos y compromisos actuales
El secretario aseguró que, a pesar de haber saldado estas deudas históricas, actualmente se mantiene al día con las obligaciones de nómina federalizada y los acuerdos con la Federación. No obstante, reconoció que los bonos estatales representan un desafío permanente por su incidencia en la masa salarial.
“Lo importante es que a los trabajadores no se les deje un peso pendiente y que al final del sexenio se entregue la administración sin adeudos con el magisterio ni con los proveedores”
, enfatizó.
Contexto financiero complejo
El funcionario mencionó que el proceso de saneamiento fiscal se ha desarrollado bajo condiciones de presión presupuestaria, ya que simultáneamente se han atendido sentencias judiciales por montos millonarios. Sin embargo, reiteró que el propósito del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla es dejar una administración con finanzas saneadas y sin pasivos que afecten a la próxima gestión.
