Una inyección de capital por parte del gobierno federal de 35.6 millones de dólares, a cambio de una participación del 10% en una compañía minera con sede en Vancouver, desencadenó una escalada inmediata en el valor de las acciones de Trilogy Metals, beneficiando directamente a uno de los principales financistas de Donald Trump.
Fortuna ligada a decisiones políticas
John Paulson, magnate con fuertes vínculos con la campaña presidencial de Trump, mantenía una participación del 8,7% en Trilogy Metals a mediados del año. Tras el anuncio del apoyo estatal, las acciones de la empresa se dispararon un 245% al abrir el martes, tras haberse triplicado previamente en operaciones extrabursátiles. El salto elevó el valor de su cartera en esta empresa de 30 a 100 millones de dólares en cuestión de horas. Paralelamente, la administración autorizó la construcción de una carretera de 340 kilómetros hacia la zona minera de Ambler, en Alaska, crucial para el desarrollo del proyecto.
La compañía es copropietaria, junto con la australiana South32, de Ambler Metals LLC, que administra los Proyectos Minerales Upper Kobuk, una concesión de 190.000 hectáreas en el noroeste de Alaska rica en cobre, cobalto y otros metales estratégicos. Aún en fase exploratoria, Trilogy no ha reportado ingresos. El gobierno anterior, encabezado por Joe Biden, había bloqueado la carretera en 2024 por el impacto ambiental y social en comunidades indígenas.
Un aliado silencioso en el poder
«priorizará el crecimiento económico y la seguridad nacional, logrando resultados donde los demócratas no han logrado aprovechar los recursos de Estados Unidos»
Así describió la Casa Blanca el propósito del acuerdo, sin hacer referencia al evidente beneficio para Paulson, uno de los primeros apoyos económicos de Trump en Wall Street. Fundador de Paulson & Co. en 1994, que hoy opera como oficina familiar, participó activamente en la campaña de 2016 y en abril de 2024 organizó un evento en Palm Beach que recaudó 50.5 millones de dólares. Fue considerado para el cargo de secretario del Tesoro, aunque finalmente no fue designado. Hasta la fecha, no ha emitido declaración alguna sobre la ganancia obtenida.
Historia de una apuesta a largo plazo
Paulson ha mantenido una posición mayoritaria en Trilogy desde su salida a bolsa en 2012, cuando operaba bajo el nombre de NovaCopper como desprendimiento de NovaGold Resources. Comenzó con 6 millones de acciones y aumentó su tenencia hasta 14.3 millones en junio de 2019, nivel que ha conservado según los informes trimestrales ante la SEC. La trayectoria de la acción ha sido volátil: tras cerrar en 3.73 dólares en 2012, cayó a 16 centavos en 2016. Durante esa baja, Paulson fortaleció su posición adquiriendo más títulos a precios mínimos. La acción recuperó terreno hasta superar los 3 dólares en 2019, pero volvió a desplomarse a 37 centavos en abril de 2024, cuando las perspectivas de desarrollo en Alaska se enfriaron.
El día siguiente a las elecciones del año anterior, las acciones subieron un 79%, anticipando un cambio de administración. El repunte del martes llegó a 245%, con un precio máximo de 7.25 dólares, y aunque más tarde retrocedió a 6.57, aún representaba un alza diaria del 210%. La capitalización de mercado alcanzó los 1.1 mil millones de dólares. Desde las últimas elecciones, el incremento acumulado es del 1.000%. Un resultado notable para una empresa con cinco empleados, sin ingresos y con pérdidas netas de 9.2 millones de dólares en el último año, pero con acceso directo al poder político.
Otras apuestas estratégicas en el sector minero
Esta no es la primera ocasión en que una intervención gubernamental del actual mandato impacta mercados: también se han adquirido participaciones en Intel, MP Materials y Lithium Americas, mientras circulan rumores sobre negociaciones con otras firmas mineras. Aunque todas registraron alzas, ninguna igualó el salto de Trilogy, la más pequeña del grupo.
Para Paulson, cuyo patrimonio ronda los 4 mil millones de dólares, la ganancia en Trilogy se suma a un año destacado en su portafolio. Como inversor tradicional en oro, posee acciones en Perpetua Resources, Agnico Eagle Mines y Novagold Resources. De acuerdo con su reporte del segundo trimestre, esas inversiones sumaban 600 millones de dólares; hoy, de no haber vendido, superarían los mil millones gracias al repunte del oro. A pesar de sus ganancias, Paulson podría agradecer no haber asumido el cargo de secretario del Tesoro, pues habría tenido que desprenderse de sus activos por razones éticas.
