China ha respondido con firmeza a la reciente amenaza del presidente estadounidense Donald Trump de imponer aranceles del 100% a las importaciones chinas a partir del 1 de noviembre, señalando que no se amedrentará ante presiones unilaterales y que adoptará represalias si las medidas se concretan. El Ministerio de Comercio de China emitió un comunicado en línea en el que afirmó: «Si Estados Unidos insiste en actuar de forma unilateral, China tomará con firmeza las medidas correspondientes para salvaguardar sus derechos e intereses legítimos».
Postura firme frente a las tensiones comerciales
El mensaje chino subrayó un enfoque constante en cuanto a la política comercial: «La postura de China es consistente: no queremos una guerra arancelaria, pero no le tememos«. La declaración fue emitida tras días de creciente tensión provocada por nuevas restricciones impuestas por ambos lados, lo que podría afectar una posible reunión entre Trump y el líder chino Xi Jinping, prevista en Corea del Sur en las próximas semanas.
Las medidas estadounidenses incluyen la expansión de controles de exportación hacia empresas chinas y la implementación de nuevas tarifas portuarias para barcos que arriben desde China, las cuales entrarán en vigor el martes. China ya anunció que impondrá tarifas equivalentes a los buques estadounidenses como respuesta, argumentando que las acciones de Washington han dañado gravemente sus intereses y han deteriorado el clima para las negociaciones bilaterales.
El control de tierras raras en el centro del conflicto
El conflicto se ha intensificado tras las nuevas regulaciones chinas sobre la exportación de tierras raras, minerales críticos utilizados en productos de alta tecnología, vehículos eléctricos, sistemas militares y dispositivos electrónicos como celulares y laptops. Estas normas obligan a las empresas extranjeras a obtener una autorización especial para exportar bienes que contengan trazas de estos materiales provenientes de China.
El país asiático domina casi el 70% de la minería mundial de tierras raras y controla cerca del 90% del procesamiento global, lo que le otorga una posición estratégica en la cadena de suministro global. Aunque Pekín afirmó que las licencias serán otorgadas para usos civiles legítimos, también destacó que estos minerales tienen aplicaciones militares, lo que eleva su valor geopolítico.
Escalada de presiones y ruptura de la tregua
El gobierno de Trump ha incrementado aranceles a múltiples socios comerciales durante el año en busca de concesiones, pero China ha sido uno de los pocos países que no ha cedido, confiando en su peso económico y capacidad de respuesta. El Ministerio de Comercio chino criticó el uso repetido de amenazas arancelarias, señalando que «recurrir frecuentemente a la amenaza de altos aranceles no es la manera correcta de llevarse bien con China» y exhortó a resolver las diferencias mediante el diálogo.
«La postura de China es consistente: no queremos una guerra arancelaria, pero no le tememos»
