La gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, destacó uno de los avances más relevantes durante su primer año en el cargo: la obtención de la denominación de origen para el mezcal del estado, logro alcanzado en colaboración con las familias dedicadas a su producción desde hace generaciones.
Un triunfo comunitario y cultural
Este reconocimiento, señaló, es el resultado de una labor colectiva que nació en las comunidades mezcaleras y fue respaldada por un equipo técnico y jurídico del gobierno estatal ante las instancias federales. La mandataria enfatizó que no se trata de un éxito personal, sino del pueblo:
«Hoy decimos con orgullo que el mezcal tiene nombre propio, porque está hecho en familia, en cultura y tiene raíces profundas. Este no es un logro personal como gobernadora; a mí sólo me toca conducir y darle forma a lo que nuestro pueblo quiere y demanda»
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El distintivo representa un hito histórico, tras 25 años de gestiones oficiales y 278 años de tradición productiva ininterrumpida. González Saravia subrayó que este paso fortalece la identidad morelense, impulsa el desarrollo regional y genera nuevas posibilidades de crecimiento económico en el sector agropecuario.
El mezcal como símbolo de identidad
Para la gobernadora, el mezcal morelense trasciende lo comercial:
«el mezcal de Morelos es cultura, tradición, historia, pero sobre todo, amor. Un reconocimiento a nuestras productoras y productores, guardianes de una tradición ancestral que da identidad y orgullo a nuestro estado»
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El gobierno estatal reiteró su compromiso de seguir apoyando a los productores locales para mejorar la calidad, difusión y comercialización de la bebida artesanal. El estado seguirá creciendo desde sus raíces, afirmó la mandataria, con historia, tradición y sentido de pertenencia.
