Un grupo de realizadores originarios de México está detrás del proyecto animado Soy Frankelda, una propuesta creativa que busca no solo entretener, sino también servir como fuente de inspiración para otras personas interesadas en el cine y la narrativa nacional.
Una apuesta por la animación nacional
La producción destaca por su estética única y su enfoque en personajes mexicanos, desarrollada completamente por talento local. Los creadores han señalado que uno de sus principales objetivos es demostrar que es posible construir historias de calidad con recursos nacionales y sin depender de grandes estudios extranjeros.
«Queremos que los jóvenes vean que sí se puede hacer animación aquí, con nuestras propias historias y voz», afirmó uno de los directores involucrados en el proyecto.
Impacto cultural y aspiraciones futuras
- Fomentar la industria animada en México
- Visibilizar narrativas propias desde una perspectiva fresca
- Incentivar a nuevas generaciones de creadores
El cortometraje ha comenzado a circular en festivales nacionales, generando interés entre críticos y público joven. Su mensaje, cargado de identidad y orgullo cultural, resuena especialmente entre quienes buscan alternativas al contenido extranjero dominante.
