Un momento inesperado durante una audiencia en el Vaticano se convirtió en tendencia tras la aparición del Papa Leo XIV, quien, conocido por su pasión por el béisbol, no dudó en aprovechar una provocación desde la multitud para lanzar una broma cargada de picardía deportiva. Cuando un espectador gritó «¡Vamos, Cubs!», el pontífice respondió con una sonrisa socarrona y un contundente: «¡Perdieron!».
«¡Perdieron!»
Un gesto que trasciende lo religioso
La eliminación de los Cubs a manos de los Cerveceros de Milwaukee en la Serie Divisional de la Liga Nacional aún resuena en el ambiente beisbolero de Chicago. Y el Papa, nacido en la ciudad y reconocido seguidor de los White Sox, no dejó pasar la oportunidad de sumarse a la celebración simbólica de la afición rivalesca. Su intervención, captada por Vatican Media, rápidamente se difundió entre los aficionados, quienes destacaron su cercanía y sentido del humor.
La rivalidad entre los dos equipos de Chicago es legendaria, y momentos como este refuerzan el carácter cultural del deporte en la ciudad. Para los fanáticos de los White Sox, el hecho de que su líder espiritual más ilustre comparta su pasión es un orgullo. Incluso, se le ha rendido homenaje con un mural en el Rate Field.
Béisbol como vínculo universal
A sus 75 años, el Papa Leo XIV ha sabido integrar su fe con su amor por el béisbol, transformando su influencia en un puente entre comunidades. Más allá de las creencias, su comentario demuestra cómo el deporte puede generar conexión, incluso desde el corazón del Vaticano. Su broma no solo alegró a los seguidores de los White Sox, sino que también ilustró cómo el entretenimiento y la fe pueden coexistir con ligereza.
Si bien los aficionados de los Cubs podrían no tomarlo con la misma gracia, la rivalidad entre ambas franquicias ha sido históricamente amistosa y está arraigada en la identidad deportiva de Chicago. Este tipo de intercambios, lejos de generar tensión, alimentan la tradición y el espíritu competitivo que caracteriza a ambas aficiones.
Un líder con pasión por el diamante
El Papa Leo XIV, más allá de su rol espiritual, es visto como un referente cultural en el mundo del béisbol. Su apoyo constante a los White Sox y su disposición a mencionarlo públicamente lo han convertido en una figura querida no solo por los creyentes, sino también por los amantes del deporte. Su reciente ocurrencia podría muy bien haberlo catapultado como el «rey del troll» en el ámbito deportivo internacional.
Mientras los Cubs se recuperan de su reciente derrota, los seguidores de los White Sox saborean esta victoria simbólica. Y aunque el próximo año podría traer otro escenario, por ahora, el Papa Leo XIV lidera el juego fuera del terreno de juego.
