El titular de la Secretaría de Economía de México, Marcelo Ebrard, manifestó una firme convicción sobre la continuidad del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) más allá de la revisión programada para 2026, a pesar de las recurrentes amenazas comerciales por parte del gobierno estadounidense.
Confianza en la estabilidad del acuerdo comercial
Durante una intervención ante el Senado mexicano, Ebrard declaró:
¿Cuál sería mi pronóstico para ustedes? El tratado va a permanecer. El tratado va a sobrevivir
. Esta afirmación la respaldó con el hecho de que actualmente se llevan a cabo consultas trilaterales previas a la revisión del pacto, lo que, según indicó, representa un cambio radical frente a las tensiones iniciales del año.
En enero, el presidente estadounidense Donald Trump amenazó con aplicar un arancel del 25 % a todas las exportaciones mexicanas, una medida que habría puesto fin al acuerdo comercial. Sin embargo, el funcionario destacó que ahora las naciones involucradas avanzan en diálogos constructivos, señalando que “pasamos de un extremo al otro”.
Relación directa con Trump como eje de la estrategia
Ebrard atribuyó esta transformación a la política exterior de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien asumió el cargo el 1 de octubre, y en particular a su enfoque personal en las relaciones con el mandatario estadounidense.
Ha construido una relación de persuasión, de respeto. Y eso es un recurso político mayor, porque de otra manera no estaríamos donde estamos
, enfatizó.
A pesar de los aranceles recientemente impuestos por Estados Unidos a ciertos sectores clave, como el automotriz, el secretario aseguró que México conserva una posición privilegiada en el comercio bilateral. Más del 80 % de las exportaciones mexicanas no están sujetas a arancel, y las autopartes del país se encuentran en mejores condiciones competitivas que las de otros socios comerciales de Washington, indicó.
Preparación para la revisión del T-MEC
De cara al proceso de revisión del tratado en 2026, Ebrard adelantó que el enfoque de México será claro: defender el libre comercio y resolver de manera anticipada las disputas pendientes, incluyendo las referentes a las reglas de origen y las medidas unilaterales estadounidenses bajo la sección 232.
Con un optimismo razonable, el funcionario anticipó que no solo se mantendrá el T-MEC, sino que también abrirá nuevas oportunidades para la inversión y la expansión de las exportaciones mexicanas en un contexto de reconfiguración económica global.
Para reforzar este objetivo, Ebrard anunció que viajaría al día siguiente a Washington con el fin de continuar las negociaciones sobre los aranceles vigentes.
Apoyo presidencial a la postura comercial
Sus declaraciones coinciden con las emitidas por la presidenta Sheinbaum durante su rueda de prensa matutina, donde expresó su certeza en la permanencia del tratado.
Estados Unidos sabe de la importancia de México para la fortaleza económica de América del Norte. Además, el tratado es ley. Entonces, en esta revisión habrá algunos temas nuevos, pero tenemos confianza en que se va a preservar el tratado
.
Asimismo, manifestó su esperanza de que se prolonguen las ventajas arancelarias con Estados Unidos, a solo 16 días de que termine la prórroga actualmente vigente para la aplicación de gravámenes a productos mexicanos.
