En un San Siro cargado de emociones, el Milan logró una remontada clave para convertirse nuevamente en líder solitario de la Serie A, tras más de tres años sin ocupar ese puesto, tras vencer por 2-1 a la Fiorentina en un duelo marcado por el regreso de Stefano Pioli a su antiguo banquillo.
Leao despierta y hunde al maestro
Rafael Leao fue la figura central al anotar dos goles que dieron vuelta al marcador. El primero, un remate desde fuera del área con su sello característico de regate y potencia, igualó las acciones en el minuto 63. El segundo, desde el punto penal en el 86, selló el triunfo. No había marcado en San Siro desde el 25 de mayo de 2024, justamente en el último partido que Pioli dirigió como técnico local en el Giuseppe Meazza.
El tanto desde los once metros fue consecuencia de una falta sobre Santi Giménez dentro del área, acción que el árbitro confirmó tras revisar el VAR. El mexicano, que entró desde el banquillo, fue clave en el momento definitorio del partido.
Un regreso amargo para Pioli
Stefano Pioli regresó a San Siro en una fecha simbólica: su partido 500 en la Serie A y al día siguiente de cumplir 60 años. Fue recibido con reconocimiento por la afición por su papel en el último Scudetto del Milan, conquistado en 2022. Sin embargo, su presente al frente de la Fiorentina es crítico: el equipo no ha ganado en toda la temporada y ahora suma tres empates y cuatro derrotas, lo que lo sitúa en zona de descenso.
«Si hay un dios del fútbol… que esté pendiente de reojo»
Las palabras de Pioli, dichas la víspera del encuentro, cobraron un dramatismo especial tras la caída de su equipo frente al conjunto que dirigió hasta 2023.
Milan renace con solidez y Modric de guía
Pese a una larga lista de ausencias —entre ellas Rabiot, Pulisic, Nkunku, Jashari y Estupiñán—, el Milan mostró carácter y cohesión. Bajo la dirección de Massimiliano Allegri, el equipo ha recuperado estabilidad. Con Luka Modric ejerciendo como brújula en el medio campo y un Leao en estado de gracia, las aspiraciones del club milanés vuelven a tomar fuerza.
La victoria no solo devuelve al Milan a la cima de la clasificación, sino que también envía una señal de advertencia a sus rivales: el equipo está listo para pelear por el título.
