Tres municipios de Tamaulipas —Tampico, Madero y Altamira— enfrentan una creciente preocupación colectiva debido a la aparición frecuente de cocodrilos en espacios urbanos. Estos reptiles, comúnmente llamados ‘Juanchos’ por los habitantes locales, han sido avistados en canales, patios, avenidas y cercanías de escuelas, lo que ha generado un estado de alerta entre la población.
Medidas oficiales frente a la emergencia ecológica
La diputada Cynthia Lizabeth Jaime Castillo reveló que se está elaborando una propuesta legislativa orientada a fortalecer la preparación del personal de rescate y servicios municipales. Actualmente, solo los cuerpos de bomberos cuentan con capacitación específica para manejar estos animales, pero su intervención no alcanza a cubrir la magnitud del fenómeno. ‘Estamos preparando una iniciativa para capacitar y entrenar al personal de rescate y limpieza pública, porque en el sur del estado, cuando los trabajadores están limpiando canales o drenajes, se topan de frente con los ‘Juanchos’, y no tienen ni las herramientas ni la formación para actuar con seguridad’, sostuvo.
Según detalló, el aumento en las apariciones coincide con inundaciones recientes, que han provocado el desbordamiento de cuerpos de agua naturales, arrastrando a los reptiles hacia colonias y vías públicas.
Consecuencias del desequilibrio ecológico
La legisladora enfatizó que el conflicto no radica en la presencia de los animales, sino en la invasión humana a sus hábitats originales.
‘No es que los cocodrilos invadan la zona de los ciudadanos, nosotros hemos invadido su hábitat natural. Debemos ser responsables y mantener distancia; hay gente que incluso se acerca para tomarse fotos o alimentarlos’
, advirtió Jaime Castillo.
- La sobrepoblación de cocodrilos es señalada por fundaciones ambientales como un riesgo constante.
- Proyectos de reubicación han sido discutidos, pero aún no se implementan a gran escala.
- La comunidad mantiene alta vigilancia en zonas con agua estancada, matorrales y drenajes.
Ante este escenario, los ciudadanos permanecen en alerta, conscientes de que los ‘Juanchos’ ya no se limitan a los humedales, sino que también recorren calles y espacios cotidianos de la vida urbana.
