Un nuevo movimiento estudiantil sacudió las calles de Culiacán este jueves, cuando alumnos de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) tomaron las avenidas rumbo al Congreso del Estado para exigir la repetición de los comicios internos. Las autoridades universitarias, según denunciaron los manifestantes, no han respondido a los llamados de diálogo ni atendido las demandas presentadas días antes en la plazuela Rosales.
Rechazo a elecciones impuestas
Los estudiantes aseguraron que los procesos electorales para integrar el Consejo Universitario, el Consejo Estudiantil y el Consejo Técnico fueron manipulados, con la imposición de planillas y la exclusión de quienes aspiraban a participar. Pese al comunicado emitido por la UAS en el que se comprometía a escucharlos, los jóvenes afirmaron que no ha habido acercamiento alguno.
«Los estudiantes queremos volver a votar por nuestro Consejo Universitario, nuestro Consejo Estudiantil y nuestro Consejo Técnico. Queremos que se repitan las elecciones», declaró Melquisedec Gastélum, alumno de la carrera de Derecho.
Reclamos por trato injusto y condiciones de las instalaciones
Además de exigir elecciones limpias, los manifestantes denunciaron represalias por su participación en las movilizaciones. Acusaron que son señalados, acosados y tratados como delincuentes por ejercer su derecho a la protesta. También hicieron énfasis en el mal estado de las instalaciones universitarias.
«Nos tratan como delincuentes por expresar nuestro rechazo a las planillas impuestas», afirmó Danna, estudiante de la Preparatoria Central Diurna.
Convergencia de inconformidades en el Congreso
La movilización llegó al Poder Legislativo, donde ya se encontraba un grupo de jubilados de la UAS oponiéndose a la reingeniería financiera impulsada por el rector Jesús Madueña Molina. Ambas causas, aunque distintas, convergieron en un rechazo común a la administración actual.
En sesión legislativa, el diputado Sergio Torres Félix responsabilizó directamente al rector por la crisis interna. «Madueña maneja la UAS como si fuera de su propiedad. La UAS es de los sinaloenses. No hay que olvidar que es un rector corrupto; tuvo causas penales por desviar más de 500 millones de pesos», expresó, haciendo referencia a procesos en su contra de los que fue absuelto por falta de pruebas.
Apoyo legislativo y posibilidad de reforma
La presidenta de la Junta de Coordinación Política, María Teresa Guerra Ochoa, dio su respaldo a las demandas de estudiantes y jubilados. Planteó la posibilidad de reformar la Ley Orgánica de la UAS para garantizar elecciones más democráticas y transparentes, incluyendo el voto secreto.
«Nos plantearon que haya voto secreto; esto incluso podría derivar en una reforma a la Ley Orgánica. Estamos de acuerdo en que la educación siga siendo gratuita y también en que no se aplique la reingeniería mientras no haya diálogo», indicó Guerra.
La comunidad universitaria espera ahora una respuesta formal por parte del Congreso y de la administración de la UAS, a fin de que sus demandas sean atendidas sin represalias ni postergaciones.
