Un análisis realizado con datos oficiales de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), compilados por el diario ‘Milenio’, revela un aumento en los decomisos de armamento de alto poder por parte de las Fuerzas Armadas en enfrentamientos con cárteles del narcotráfico. Este hallazgo evidencia una creciente sofisticación en el arsenal utilizado por los grupos criminales en territorio nacional.
Despliegue de armamento bélico en manos del crimen
En un periodo de dos años, se han registrado 43 incautaciones de armas de alto calibre distribuidas en 12 estados del país. Entre estos artefactos destacan 29 lanzagranadas y 14 lanzacohetes, equipos cuyo uso suele asociarse a conflictos armados internacionales. Estas armas tienen un alto poder destructivo: los lanzagranadas permiten neutralizar posiciones fortificadas, mientras que los lanzacohetes son capaces de destruir vehículos blindados, colapsar muros reforzados e incluso impactar helicópteros en vuelos bajos.
Según el informe, el estado de Sinaloa encabeza la lista con siete armas de este tipo aseguradas, principalmente en Culiacán. Le sigue Michoacán con cinco, concentradas en el municipio de La Huacana. Esta distribución geográfica coincide con zonas de intensa disputa territorial entre organizaciones criminales.
Dispersión del armamento en múltiples frentes delictivos
Los hallazgos no se limitan a una sola organización, lo que indica una proliferación generalizada de este tipo de armamento entre diversos cárteles. Chiapas reportó cuatro decomisos, Chihuahua tres, y tanto Nuevo León como Sonora registraron dos cada uno, reflejando una amenaza extendida a nivel nacional.
Este despliegue está vinculado a los principales escenarios de violencia en el país. En Sinaloa, las armas alimentan el conflicto interno entre facciones como Los Chapitos y La Mayiza. En Michoacán, se utilizan en los enfrentamientos entre el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y La Familia Michoacana. También hay presencia de estos artefactos en las disputas del CJNG contra el Cartel de Sinaloa en Chiapas, así como en los operativos contra el Cartel del Noreste (CDN) en Nuevo León.
Aumento general en el decomiso de armas
Además del armamento pesado, el reporte indica un incremento del 20,4% en el decomiso total de armas entre 2024 y lo que va de 2025, al pasar de 9,797 a 11,792 piezas. Este alza se concentra principalmente en el norte del país, donde la frontera con Estados Unidos actúa como principal vía de contrabando.
El noroeste destaca como la región con mayor número de aseguramientos. En 2025, Sinaloa lideró con 2,476 armas decomisadas, seguido por Sonora. A nivel municipal, Culiacán se posicionó como el epicentro con 1,402 armas incautadas. Los fusiles y las pistolas continúan siendo los tipos de arma más frecuentes en los operativos militares y de la Guardia Nacional.
