Con más de tres décadas en la escena musical, Beto Cuevas mantiene su vigencia no solo por su evolución artística, sino por su capacidad de mantenerse libre de ataduras: «decir ‘no’ me ha permitido caminar sin cadenas, excesos o adicciones», afirmó el cantante chileno, referente del rock en español y exlíder de La Ley, en entrevista con La Jornada.
Un regreso íntimo al Centro Histórico
El 18 de noviembre, Cuevas ofrecerá una nueva función de su espectáculo BC Acústico en el recinto Donceles 36, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, tras agotar boletos en su presentación previa del 3 de septiembre. Este concierto, descrito como íntimo e inmersivo, retoma la esencia del mítico MTV Unplugged de La Ley (2001), reinterpretando clásicos como El duelo y Mentira, junto con temas de su carrera solista y sorpresas inéditas.
«Sabes que este disco acústico es un homenaje al famoso La Ley MTV Unplugged, de 2001; agarramos muchos de esos temas y arreglos para construir este show, pero también añadimos canciones de mi carrera en solitario y algunas otras sorpresas».
Luces, sonido y nuevos talentos
El montaje, sin pantallas, se apoya en un diseño lumínico que crea escenas cambiantes, generando una atmósfera visual única. «Gracias al juego lumínico que tenemos, hemos prescindido de pantallas, como parece ser una norma en todos los espectáculos; además las luces crean escenas y diferentes cuadros, lo cual es muy lindo», explicó.
Durante el show, Cuevas comparte escenario con jóvenes músicos, en una decisión consciente de abrir espacios: «Es mi responsabilidad como artista abrir las puertas, tender puentes y dar la mano a estos artistas que no siempre tienen el apoyo, porque actualmente quienes tienen más trascendencia, son los que de alguna manera son influencers, con muchísimos seguidores, pero hay personas muy talentosas que no tienen esa llegada».
El álbum Acústico contiene 15 canciones, entre ellas colaboraciones con la mexicana Ely Guerra y la chilena Javiera Flores, además de un tema inédito titulado Todo es perfecto.
Un nuevo disco de rock y el poder del «no»
Próximamente lanzará el sencillo ¡Respira!, que dará nombre a un nuevo álbum de rock programado para el próximo año, con nueve canciones inéditas y producido por el argentino Guillermo Porro. El regreso a sus raíces roqueras marca una etapa de reafirmación musical.
Su trayectoria, que incluye pasos por la actuación y el teatro musical —protagonizó Jesucristo Superestrella en 2019—, no ha estado exenta de tentaciones, pero Cuevas asegura haber evitado caer en adicciones. «He aprendido que hay que mantener el único cuerpo que tenemos y darle lo mejor; he tenido la fortuna de que a pesar de tantas tentaciones que ha habido a mi alrededor y en trayectoria artística nunca he caído en adicciones o excesos y eso me permite caminar sin cadenas».
Y reveló su clave: «recuerdo que desarrollé un superpoder, desde temprana edad en mi carrera, y lo digo como tal porque así es, y es el de decir: ‘no’, del cual tienen que aprender los jóvenes y tiene que ver con la fuerza de tu personalidad».
Memorias migrantes y espiritualidad activa
Con una infancia marcada por la migración —salió de Chile a los tres años, vivió en Venezuela y luego en Canadá—, Cuevas expresó su rechazo a las políticas migratorias restrictivas: «Cuando veo el mundo en que vivimos, por ejemplo, en Estados Unidos, donde resido actualmente, los están persiguiendo y echando. Pero no me refiero sólo a las personas que hacen cosas malas, sino a gente honesta y trabajadora, que quiere prosperar y ayudar al país con su trabajo; es triste ver que por políticas, algunos gobernantes utilizan esta retórica, de que según su visión, todos los migrantes son malas personas, lo cual es una generalidad muy peligrosa y prejuiciosa, que me duele mucho».
«Con mi arte trato de hacer una suerte de resistencia ante eso. Los tiempos pasan, sé que vendrán mejores momentos, porque soy un idealista que piensa que el mundo es para todos y no debería haber frontera cerrada y proteccionismo como a veces se intenta hacer».
Sobre su espiritualidad, señaló: «creo en la gratitud, el perdón, el amor y la combinación de éstos con otras cosas y disciplinas me han permitido ser una persona reflexiva y más agradecida; a través del perdón uno abre portales de prosperidad. Esto lo afirmo por situaciones que he vivido las cuales me han permitido hacer este planteamiento reflexivo».
Tras el éxito de Miedo escénico (2008) y Transformación (2012), ganador de un Grammy Latino al Mejor Álbum Pop/Rock, Cuevas continúa reafirmando su lugar en la música con un enfoque renovado, íntimo y profundamente humano.
