La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) dio a conocer una jornada de protestas a nivel nacional que incluirá un paro de dos días, programado para el jueves 13 y viernes 14 de noviembre, acompañado de manifestaciones y obstáculos viales en la Ciudad de México y otras regiones del país.
Detalles de las movilizaciones en la capital
Según el plan anunciado, los docentes comenzarán a congregarse desde las 4:00 horas del jueves frente a la Catedral Metropolitana en el Centro Histórico de la CDMX. Posteriormente, a las 6:00 horas, pretenden rodear Palacio Nacional, con la intención de hacer visible su protesta durante la conferencia matutina de la presidenta.
Además, se informó que desde la noche del miércoles 12 de noviembre, un grupo de profesores acampará en los alrededores de la Cámara de Diputados, lo que provocará el cierre del recinto legislativo durante ambos días de la movilización.
Llamado de autoridades y condiciones para el diálogo
La Secretaría de Gobernación emitió un llamado al magisterio para que ejerza su derecho de manifestación sin violar garantías individuales, respetando el tránsito público y asegurando que las escuelas permanezcan en funcionamiento. La dependencia insistió en la importancia de mantener abiertos los canales de comunicación y reiteró su disposición al diálogo, siempre que las acciones no afecten a la ciudadanía.
Acciones en otras entidades del país
La protesta no se limitará a la capital. En distintos estados, la CNTE prevé realizar bloqueos a oficinas gubernamentales, la ocupación de empresas transnacionales y la apertura gratuita de casetas de cobro como formas de presión para visibilizar sus demandas.
Reivindicaciones del magisterio
Entre las principales exigencias se encuentran la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, la eliminación de la reforma educativa, avances en justicia laboral y el cese de acciones represivas contra los trabajadores de la educación.
Los dirigentes de la CNTE advirtieron que continuarán con movilizaciones si el gobierno no responde de manera concreta a sus peticiones.
«Las autoridades federales reiteraron su disposición al diálogo, siempre que las protestas se desarrollen de manera pacífica y sin afectar a la población.»
