“Aunque los cursos en línea masivos y abiertos (MOOC) no son la panacea que resuelve el problema de democratizar la educación, sin duda han contribuido de manera local y global a su extensión”, afirmó Exciani Aduy Alarcón Santamaría, egresada del Doctorado en Innovación en Educación Superior (DEIES) de la Universidad Veracruzana (UV), al presentar los hallazgos de su tesis de posgrado.
Factores clave en la adopción de MOOC
La investigadora, formada en el Centro de Investigación e Innovación en Educación Superior (CIIES), identificó los elementos que favorecen la implementación de estos cursos en las instituciones públicas estatales del país. Destacó que la continuidad en las políticas rectorales y el respaldo institucional a la tecnología son condiciones distintivas en las universidades que han integrado con éxito los MOOC.
“La continuidad en las políticas rectorales y el apoyo a la tecnología son distintivos de las instituciones que implementan estos cursos masivos”, señaló.
Etapas de investigación y universidades líderes
Su análisis, titulado “Incorporación de MOOC en la educación superior: El caso de las Universidades públicas estatales de México”, se desarrolló en tres fases: panorámica, involucramiento y profundidad. En la primera se identificó el subsistema universitario con mayor cercanía a esta modalidad educativa. La segunda permitió diseñar un indicador para clasificar a las instituciones según su grado de integración de MOOC. En la tercera, se estudió a profundidad la experiencia de cinco universidades: la Universidad de Guanajuato, la Autónoma del Estado de Morelos, la Veracruzana, la Autónoma de Chiapas y la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
Las universidades de Nuevo León, Estado de México, Veracruz, Sinaloa, Puebla e Hidalgo se posicionan como las mayores productoras de este tipo de cursos en el país.
Alcance y finalidades de los MOOC
Según indicó Exciani Alarcón, la producción de MOOC ha crecido notablemente tras la pandemia de COVID-19, cuando su uso se masificó. Estos cursos, de acceso libre y en formato autogestivo, permiten a los participantes aprender desde cualquier lugar y en el momento que prefieran.
“Diversos estudios indican que después de la pandemia de COVID-19 estos cursos se popularizaron, y desde entonces se ha incrementado su cantidad de usuarios”, afirmó.
Principalmente abarcan áreas de educación y humanidades, seguidas por ciencias sociales y administrativas, ingeniería, tecnología y disciplinas vinculadas a sectores turísticos, jurídicos, económicos, financieros, industriales, comercio y publicidad.
“Los MOOC cumplen múltiples finalidades: la ampliación de las oportunidades de aprendizaje de la sociedad en general, el enriquecimiento de la oferta educativa institucional en beneficio de docentes, investigadores, estudiantes y personal administrativo, entre otras”
Asimismo, la experta aclaró que, si bien algunos antecedentes institucionales pueden funcionar como impulsores, no son determinantes para la adopción de estos cursos.
