En una medida histórica para la protección animal y la modernización urbana, Torreón ha iniciado el proceso de eliminación definitiva de los vehículos de tracción animal utilizados en labores de recolección de desechos. La iniciativa, presentada formalmente ante el Ayuntamiento, propone reemplazar burros y caballos por motocicletas adaptadas para el transporte de escombro, ramas y otros residuos.
Una propuesta por el bienestar animal
La iniciativa fue presentada por Argentina Carrillo y Rodolfo González, integrantes de la Defensoría Animalista Laguna, ante el primer regidor del Municipio, Jorge Luis Cuerda. El objetivo central es poner fin al sufrimiento de los equinos, que frecuentemente trabajan en condiciones extremas: altas temperaturas, desnutrición, deshidratación y cargas excesivas que han provocado desplomes e incluso muertes en las calles.
«Es una iniciativa que ya habíamos trabajado con Fernando Villarreal, director de Servicios Públicos Municipales y con mi compañera Anet Silveyra de Activistas Responsables al Rescate de Equinos (ARRE), para solicitar la prohibición de vehículos de tracción animal».
Apoyo económico y sustitución garantizada
Uno de los pilares de la propuesta es la protección no solo de los animales, sino también de los trabajadores conocidos como «carromateros», muchos de los cuales dependen exclusivamente de esta actividad para su sustento. Por ello, se plantea un intercambio directo: la entrega de los animales a cambio de motocicletas motorizadas con remolques adaptados.
«En la iniciativa estamos solicitando que las autoridades les brinden un vehículo de tracción motor al momento de que ellos entreguen sus burros y caballos. Se hará un intercambio».
Un censo confirma la magnitud del problema
Para fundamentar la propuesta, se realizó un censo que detectó aproximadamente 300 carromateros operando en la ciudad, acompañados por un número similar de animales. Aunque existen reglas claras —como la prohibición de circular después de las 18:00 horas, de transitar por vialidades rápidas, de cargar exceso de peso y de manejar en estado de ebriedad o bajo efectos de drogas—, estas rara vez se cumplen.
Una vez aprobada la iniciativa, estas disposiciones pasarán a formar parte de la ley municipal y su incumplimiento será sancionado.
Financiamiento y logística del cambio
La adquisición de las motocicletas será posible gracias a una alianza entre el Ayuntamiento de Torreón, el Gobierno del Estado de Coahuila, el gobierno federal y sectores de la iniciativa privada. Las unidades contarán con modificaciones específicas para el traslado de materiales, lo que permitirá mayor eficiencia y tiempos de trabajo reducidos, impactando positivamente en los ingresos de los trabajadores.
«Las motos tendrán sus adaptaciones, como carromatos, pero con motor».
Adopción y rescate de los animales liberados
Los burros y caballos que sean entregados serán sometidos a un riguroso proceso de adopción. Solo podrán ser adoptados por personas que acrediten condiciones adecuadas: espacio suficiente, estabilidad económica y compromiso comprobado con el bienestar animal.
Ya existe una lista considerable de postulantes interesados en brindarles una vida digna. Se espera que para 2026, todos los carromatos tradicionales hayan sido sustituidos por unidades motorizadas.
El caso de Falkor, un ejemplo de esperanza
Uno de los casos más emblemáticos de rescate es el de «Falkor», un caballo encontrado agonizante el 28 de agosto en el bulevar Laguna Sur. Abandonado y al borde de la muerte, fue rescatado gracias a una alerta oportuna a autoridades municipales.
«Los dueños lo dejaron a su suerte seguramente para morir en el abandono. Afortunadamente una persona me contactó y de inmediato di aviso al Comisario Alfredo Flores, director de la Policía Municipal, quien a su vez giró indicaciones para que los agentes acudieran al lugar. También contacté con Fernando Villarreal, director de Servicios Públicos, a quien hice del conocimiento de las condiciones en las que se encontraba el caballo».
Hoy, Falkor vive en libertad y salud en Arteaga, en una familia que lo adoptó. «Y gracias a Dios pudieron llegar a tiempo para rescatarlo, el día de hoy se encuentra sano y a salvo, ya fue jubilado, y hoy por fin vive completamente libre de crueldad animal».
