Un programa innovador en Brasil está cambiando el rumbo de miles de vidas al ofrecer capacitación gratuita en inteligencia artificial (IA), con el objetivo de preparar a cinco millones de personas para el mercado digital antes de 2027. Esta iniciativa, conocida como ConectAI, es una alianza entre Microsoft, el gobierno brasileño y 26 organizaciones oficiales que ya ha formado a la mitad de esa meta.
Uno de los participantes es Lamonier Barbosa, quien trabajaba en un gimnasio de Río de Janeiro antes de sumergirse en el mundo tecnológico. Tras enfrentar momentos difíciles durante la pandemia —incluyendo la pérdida de su madre y la lucha por cubrir sus gastos—, Barbosa encontró una salida en los cursos gratuitos de programación y luego en la formación de IA de Microsoft.
“Siempre tuve este deseo de aprender y pasé mucho tiempo en estudiar”, dice Barbosa, “así que pensé: esta es una gran oportunidad”
.
De la adversidad a una carrera tecnológica
Hoy, Barbosa realiza una pasantía en una firma multinacional de consultoría tecnológica, donde ayuda a grandes empresas a implementar sistemas inteligentes.
“A través del programa de entrenamiento de IA, mi vida se transformó por completo, del agua al vino”
, afirma con entusiasmo. Su historia refleja el potencial de ConectAI, que no sólo ofrece cursos en línea gratuitos a través de LinkedIn Learning y otras plataformas, sino que también invirtió 14.700 millones de reales (unos 2.600 millones de dólares) en infraestructura de nube e IA en Brasil durante tres años.
Esta estrategia se apoya en la creciente conectividad del país: más del 93,6% de los hogares tienen acceso a Internet y existen más líneas móviles que habitantes. Sin embargo, persiste una brecha digital, especialmente en comunidades de bajos ingresos.
Superando barreras con tecnología e inclusión
Vivian Vasconcelos, originaria de Maracanaú en Ceará y descendiente de los pueblos indígenas Pitaguary y Tapeba, enfrentó esas limitaciones de primera mano. Sin computadora en casa, caminaba 40 minutos cuatro veces por semana para acceder a equipos en un centro comunitario. Allí, se inscribió en cursos gratuitos de informática y desarrollo de aplicaciones, impulsados por Trust for the Americas y apoyados por ConectAI.
Posteriormente, descubrió un curso de Microsoft sobre IA avanzada y la posibilidad de contar con un mentor.
“Lo que aprendí de mi mentor de Microsoft es algo que llevaré conmigo por el resto de mi vida”
, asegura. La formación no solo amplió su conocimiento, sino que avivó su curiosidad:
“Me preguntaba a mí misma: ‘Oh, Dios mío, ¿alguna vez podré hacer eso? ¿Desarrollar una aplicación como esa?’”
.
Ahora empleada en una fábrica textil, espera incorporarse al departamento de TI. Aunque su sueño infantil era estudiar derecho y convertirse en jefa de policía o jueza, mantiene viva esa meta:
“Cuando tienes una meta, la edad no importa. Lo que importa es el logro”
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De aprendiz a embajadora tecnológica
Julia Ribeiro, de Riberão Preto, también enfrentó adversidades. Tras el divorcio de sus padres y la desaparición del sustento familiar, ingresó al Servicio Nacional de Capacitación Industrial (SENAI) como joven aprendiz mientras estudiaba administración técnica. Determinada a salir adelante, se lanzó a cursos de aprendizaje automático:
“No tuve otra opción que trabajar duro”
.
Gracias a su esfuerzo, obtuvo una pasantía como analista de mesa de servicio y luego un empleo como analista de infraestructura y nube en un grupo educativo internacional, ganando 10 veces el salario que su madre recibía como empleada doméstica.
“Alguien confía en mí”
, dice con orgullo. Atribuye su éxito a las certificaciones AI-900 y AZ-900 de Microsoft, que le proporcionaron bases sólidas en IA y computación en la nube.
Además de su trabajo técnico, fue nombrada embajadora de aprendizaje de Microsoft, apoyando a sus colegas en el uso de IA. Hoy, su salario le permite financiar los estudios de enfermería de su madre.
“Ahora puede hacer el trabajo con el que siempre ha soñado”
. Ribeiro planea continuar su formación en ingeniería en la nube y desarrollo de software, aunque ya siente que
“estoy en el trabajo de mis sueños, y a una edad que nunca hubiera esperado”
.
IA al servicio de la educación pública
En las aulas públicas de Río de Janeiro, Virginia Chagas, docente y formadora, ha integrado la IA para optimizar tareas administrativas y fomentar valores entre estudiantes. Tras una pelea escolar, propuso que usaran IA para crear carteles sobre respeto y unidad, demostrando que la tecnología puede ser un puente hacia la empatía.
En un sistema que atiende a unos 65.000 alumnos en 140 escuelas con 4.000 maestros, la carga administrativa es intensa. Chagas descubrió que mediante M365 Copilot, el asistente de IA de Microsoft, puede analizar correos, resumir solicitudes, extraer fechas límite y redactar respuestas.
“¡No sabía que eso era posible! ¡Es genial!”
, exclama.
Además, utiliza la IA para documentar apoyos a estudiantes con necesidades especiales. Aunque recalca que todo se revisa cuidadosamente antes de ser aprobado, destaca que la herramienta libera tiempo para lo esencial:
“La herramienta de IA ayuda mucho”
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Chagas impulsa que otros docentes accedan a formación gratuita en IA para mejorar la planificación de clases, la calificación y la comunicación. Cree firmemente que estas herramientas no reemplazan a los maestros, sino que les permiten dedicar más tiempo a enseñar con sentido humano.
“Los maestros a veces están cansados, asustados y abrumados por el trabajo. Pero siempre debemos estar abiertos a descubrir, comprender y la escuela debe evolucionar con la sociedad”
.
