La Ciudad de México se ha posicionado como el epicentro global de congestión vial, según los hallazgos del TomTom Traffic Index 2025. El informe internacional, referente en movilidad urbana, revela que circular en la capital mexicana implica enfrentar condiciones extremas, con velocidades que en horas pico se reducen a niveles semejantes al paso peatonal.
Datos alarmantes del tráfico capitalino
El análisis examinó el flujo vehicular en 387 ciudades alrededor del mundo y colocó a la CDMX en el primer lugar del índice de congestión. Durante los periodos de mayor afluencia, los conductores apenas logran avanzar a 5 km/h en varios puntos de la ciudad. Recorrer una distancia de 10 kilómetros puede demandar más de media hora, incluso sin incidentes viales.
Según el estudio, los habitantes de la capital pierden hasta 152 horas anuales atrapados en embotellamientos, lo que equivale a más de seis días completos inmovilizados en sus vehículos. Esta pérdida de tiempo no solo impacta la rutina diaria, sino que también afecta la productividad, el bienestar emocional y la calidad de vida de millones de personas.
Factores que agravan la movilidad urbana
Entre las causas principales del colapso vial se encuentran el crecimiento desmedido de la mancha urbana, la alta concentración de vehículos particulares, la realización continua de obras públicas, los accidentes frecuentes y la insuficiencia de infraestructura para atender la demanda actual. Esta combinación ha mantenido a la ciudad en el primer puesto del ránking por segundo año consecutivo.
El TomTom Traffic Index 2025 coloca a la capital mexicana por encima de metrópolis como Londres y Nueva York.
Expertos en movilidad urgen a implementar un cambio estructural en el sistema de transporte, que incluya fortalecer el transporte público, adoptar tecnologías de movilidad inteligente y promover políticas que reduzcan la dependencia del automóvil. Sin acciones decididas, advierten, la situación podría agravarse.
Un problema que trasciende la capital
Otras ciudades de México también aparecen entre las más congestionadas del mundo, lo que indica que el problema es nacional. No obstante, la magnitud en la Ciudad de México resulta más crítica por su densidad poblacional, actividad económica constante y el movimiento diario de millones de usuarios del transporte.
El informe subraya que el tráfico ya no es solo una incomodidad cotidiana, sino un fenómeno con consecuencias profundas en la economía, la salud pública y el tiempo libre de la población. La incógnita persiste: ¿podrá la ciudad revertir esta tendencia o continuará consolidándose como el lugar más complicado para conducir en el planeta?
