Uno de los referentes históricos del futbol nacional, Miguel España, ha lanzado una contundente crítica hacia la inacción de la Liga MX en favor del crecimiento del balompié mexicano, en medio de una profunda crisis del Tricolor rumbo a la Copa del Mundo 2026, que se celebrará en territorio nacional. El equipo nacional cierra un año con seis partidos consecutivos sin ganar, apenas cuatro empates y dos derrotas, sumido en su peor racha en una década.
El técnico Javier Aguirre, aún al frente del combinado, no ha logrado revertir la tendencia negativa, y la reciente Fecha FIFA agravó las críticas: empate sin goles ante Uruguay y derrota 2-1 frente a Paraguay dejaron al descubierto las limitaciones del plantel, que enfrenta una baja aprobación entre los aficionados. A esto se suma la presión por superar las actuaciones de los Mundiales de 1970 y 1986, escenarios en los que México alcanzó cuartos de final.
La crisis estructural del futbol mexicano
“Tenemos una selección limitada, ¿qué ha hecho la Liga Mx para evitarlo?”, cuestionó España, quien marcó una época como seleccionado en 1986. Destacó que actualmente no existe una estrategia clara para fortalecer al equipo nacional, y advirtió sobre la falta de visión a largo plazo en el desarrollo de jugadores locales.
Entre los factores que obstaculizan el progreso, mencionó el alto número de extranjeros permitidos en los clubes —hasta nueve por plantel—, la escasa formación en fuerzas básicas y la poca disposición de los clubes para dar minutos a jóvenes talentos. “Anteriormente estaba una base de Pumas, había un proyecto. Hoy cada vez tenemos más futbolistas no nacidos en México, eso tampoco ha sido una solución, no hay una directriz”, afirmó.
El dilema de la formación frente a los resultados inmediatos
Si bien Aguirre llamó a jóvenes como Obed Vargas, Armando Hormiga González y Gilberto Mora en su más reciente convocatoria, sólo Mora tuvo una participación significativa. “Mora es una joyita, pero hay que tener paciencia y trabajar mucho”, señaló España, reiterando la necesidad de invertir en formación.
Sin embargo, esa visión contrasta con la realidad de los clubes. Entrenadores como André Jardine, técnico del América, han sido claros: “No estamos aquí para formar jugadores para la selección, somos uno de los (clubes) que más convocados tiene para México, pero llevar futbolistas al representativo no puede ser prioridad para una liga”.
La regla de minutos para jugadores menores de 22 años —mil 170 por torneo— ha sido difícil de cumplir incluso para potencias como Cruz Azul, Tigres y Monterrey, lo que evidencia la resistencia a priorizar el desarrollo sobre los resultados inmediatos.
Ruptura con la afición y desempeño en comparación con anfitriones
La falta de apuesta por el talento nacional, sumada a la suspensión del ascenso y descenso, ha generado una crisis estructural que se refleja en el desempeño del Tricolor. Entre los tres países anfitriones del Mundial 2026, México es el que peor cerró el año: seis partidos sin victoria. En contraste, Estados Unidos ganó cinco de sus últimos cinco encuentros, mientras que Canadá sólo perdió uno en igual número de duelos.
“Estoy seguro de que el equipo peleará, el dilema es ¿hasta dónde nos va a alcanzar?”
Con más de 11 billones de dólares en juego para la Copa del Mundo 2026, según Mikel Arriola, comisionado del futbol mexicano, la pregunta resuena con fuerza: ¿está el sistema nacional preparado para el desafío que se avecina?
