La captura de Bruna Caroline Ferreira por agentes federales de inmigración en Massachusetts ha generado un intenso debate nacional, principalmente por su vínculo familiar con Karoline Leavitt, portavoz oficial de la Casa Blanca. La mujer, señalada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) como una ciudadana brasileña indocumentada con antecedentes penales, fue arrestada en la ciudad de Revere.
Antecedentes de la detención
De acuerdo con declaraciones de un representante del DHS, Ferreira habría permanecido en Estados Unidos más allá de la vigencia de su visa turística B2, cuyo vencimiento se remonta a junio de 1999. La dependencia enfatizó que, bajo la administración presidencial de Donald Trump y con Kristi Noem al frente del DHS, «todas las personas que se encuentran ilegalmente en Estados Unidos están sujetas a deportación».
Actualmente, Ferreira se encuentra recluida en el Centro de Procesamiento de ICE del Sur de Luisiana, mientras avanza el trámite de su expulsión del país.
Vínculo familiar y situación del menor
La mujer comparte un hijo de 11 años con Michael Leavitt, hermano mayor de la secretaria de prensa. Sin embargo, el menor ha vivido permanentemente con su padre en New Hampshire desde su nacimiento, sin haber residido jamás con su madre. Ante la situación, Michael Leavitt expresó a medios locales que su «única preocupación siempre ha sido la seguridad, el bienestar y la privacidad de mi hijo».
