Un par de pandas gigantes, residentes del zoológico de Beauval desde 2012, partieron este martes rumbo a China para afrontar la etapa final de sus vidas bajo condiciones especializadas. Ambos ejemplares, de 17 años de edad, emprendieron un vuelo de 12 horas desde el aeropuerto parisino de Charles de Gaulle, transportados en contenedores blancos diseñados especialmente con ventilación y ventanas para garantizar su bienestar.
Despedida emocional en el aeropuerto
Antes de su partida, los animales fueron acompañados por sus cuidadores, quienes colocaron en sus cajas una inscripción en francés: «Bon voyage». Huan Huan, cuyo nombre significa «feliz», y Yuan Zi, que traduce «redondo», se convirtieron en figuras queridas por el público francés tras más de una década en el parque zoológico. Durante una ceremonia de despedida celebrada en el aeropuerto, el director del zoológico, Rodolphe Delord, declaró:
«Están alcanzando una edad que requiere cuidados altamente especializados»
y añadió que
«se beneficiarán del entorno óptimo»
en la Base de Investigación de Cría de Pandas Gigantes de Chengdu, donde ambos nacieron.
Razones del retorno
Según Delord, a Huan Huan se le detectó un cuadro de insuficiencia renal, una condición no infrecuente en carnívoros de avanzada edad. Por esta razón, y tras evaluaciones conjuntas entre veterinarios franceses y chinos, se determinó que lo más conveniente era su regreso a China mientras aún pudieran viajar sin riesgos graves para su salud.
Este traslado se enmarca en los acuerdos internacionales vigentes, ya que actualmente China no regala pandas, sino que los cede temporalmente a zoológicos extranjeros bajo estrictos términos comerciales y de conservación.
Un legado de conservación y simpatía
La pareja dejó una huella significativa en Francia. En 2017, Huan Huan dio a luz a Yuan Meng, el primer panda nacido en territorio francés, quien cinco años después también fue devuelto a China. Posteriormente, en 2021, la hembra tuvo gemelas: Huanlili y Yuandudu, que permanecerán por ahora en el Zoológico de Beauval, uno de los recintos más visitados del país con 1,9 millones de asistentes el año pasado.
El zoológico destacó que, en su nuevo entorno en Chengdu, los pandas continuarán siendo embajadores vivos de su especie:
«seguirá concienciando a los visitantes sobre la conservación de esta icónica especie»
. Actualmente, se estima que alrededor de dos mil pandas habitan en estado salvaje en China, mientras que otros 500 viven en cautiverio distribuidos en diversas partes del mundo.
