El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reveló que la tasa de desocupación en México alcanzó el 2.6% de la población económicamente activa (PEA) en octubre del año en curso. Este valor es inferior al 3% registrado en septiembre, aunque supera ligeramente el 2.5% observado en igual mes del año anterior.
La cifra de personas sin empleo se ubicó en 1.6 millones, lo que representa un incremento de 96 mil individuos frente a octubre de 2024. Asimismo, la tasa de desocupación aumentó 0.1 puntos porcentuales en comparación con ese mismo periodo del año previo.
Datos demográficos y participación laboral
La PEA en el décimo mes del año alcanzó los 62.5 millones de personas de 15 años o más, lo que implica un crecimiento de 1.1 millones respecto a octubre de 2024. La tasa de participación en el mercado laboral fue del 59.9%. Por su parte, el número de personas ocupadas sumó 60.9 millones, un millón más que en el mismo mes del año pasado.
En cuanto a la subocupación, 4.6 millones de trabajadores declararon tener disponibilidad y necesidad de laborar más horas, lo que representa el 7.5% del total de empleados. Este porcentaje es menor al 9.4% registrado en octubre de 2024.
Avance de la economía informal y distribución sectorial
En julio, el número de trabajadores en condiciones informales llegó a 33.9 millones, elevando la tasa de informalidad al 55.7%. Este dato evidencia el crecimiento sostenido de empleos sin garantías sociales ni estabilidad contractual.
La distribución de la población ocupada por sector mostró que el 44.6% se concentró en servicios, seguido por comercio con 19.7%, manufacturas con 16.1%, actividades agropecuarias con 10.3% y construcción con 7.9%. Las actividades como minería, electricidad, agua y suministro de gas representaron el 0.6%, mientras que un 0.8% no especificó su rubro laboral.
Participación laboral por género
La PEA femenina en octubre alcanzó los 25.3 millones, mientras que la masculina llegó a 35.6 millones. La tasa de participación entre mujeres en edad laboral fue del 46.7%, frente al 74.9% en hombres, lo que refleja una brecha persistente en la incorporación al mercado de trabajo.
Estos indicadores coinciden con el desempeño económico del país, que registró una contracción del 0.2% en el tercer trimestre del año. Este retroceso ocurre tras el crecimiento del 1.5% del PIB observado en 2024, en un contexto marcado por la incertidumbre derivada de la guerra comercial impulsada por Estados Unidos.
