El reporte mensual de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), correspondiente a octubre de 2025, reveló que la demanda global de carga aérea, medida en toneladas-kilómetro de carga (CTK), aumentó un 4.1 % en comparación con el mismo mes del año anterior. Este crecimiento representa el octavo mes consecutivo de alza y registra un nuevo pico histórico para un mes de octubre.
En el segmento internacional, el repunte fue más pronunciado: la demanda subió un 4.8 % interanual. A pesar de este impulso, la capacidad ofertada (ACTK) creció a un ritmo aún mayor, del 5.1 %, lo que indica que las aerolíneas ampliaron su espacio destinado a carga por encima del incremento en la demanda real.
Redistribución Global en los Flujos de Carga Aérea
Este desfase entre oferta y demanda se tradujo en una ligera disminución del factor de ocupación: el «cargo load factor» global retrocedió 0.5 puntos porcentuales, ubicándose en 47.1 %. Este descenso sugiere una presión sobre la eficiencia operativa en el transporte aéreo de mercancías.
El análisis regional revela patrones contrastantes: África lideró el crecimiento con un aumento del +16.6 %, impulsado por la expansión de rutas hacia y desde el continente. Asia-Pacífico siguió con +8.3 %, favorecido por el comercio intra-regional y las exportaciones asiáticas. Europa mostró un avance constante del +4.3 %, mientras que el Medio Oriente creció +5.7 %, fortaleciendo sus conexiones comerciales con Asia y Europa.
En contraste, América enfrentó una desaceleración: tanto Latinoamérica-Caribe como Norteamérica reportaron una caída del −2.7 % en demanda. Esta situación ocurre pese a un aumento en la capacidad disponible, lo que podría indicar sobreoferta o una reducción en los volúmenes comerciales.
Implicaciones para la Logística y el Comercio Exterior
Estos datos reflejan una reestructuración significativa en las corrientes logísticas globales. Mientras regiones como África, Asia-Pacífico y el Medio Oriente ganan protagonismo, América enfrenta desafíos competitivos. La disminución en la demanda aérea en Latinoamérica y Norteamérica pone en evidencia una posible desventaja estructural frente a las nuevas dinámicas del comercio internacional.
Para las empresas de transporte y logística, el escenario exige una reevaluación estratégica de rutas, alianzas y capacidad. La expansión de oferta por encima de la demanda podría ejercer presión a la baja sobre las tarifas, especialmente en rutas ya saturadas. No obstante, se abren oportunidades en mercados emergentes: las empresas enfocadas en comercio exterior pueden explorar rutas hacia África, Asia o el Medio Oriente.
Para México, estos cambios representan tanto un riesgo como una posibilidad: si no se adaptan a las nuevas corrientes comerciales —como el nearshoring, el e-commerce o la creciente demanda de entregas rápidas—, podría quedar rezagado. Pero quienes anticipen estas tendencias podrían posicionarse favorablemente en el nuevo mapa logístico global.
«Este dato de IATA no es solo un titular pasajero: pinta un panorama de reconfiguración global en logística y comercio exterior. Para México, implica riesgo — y oportunidad —: si no se adapta, puede quedarse fuera de las nuevas rutas de flujo; pero quien lo aproveche a tiempo (nearshoring, e-commerce, demanda de entregas rápidas) puede ganar ventaja.»
