Este 3 de diciembre se registró una intensa afectación en la red carretera nacional debido al avance de la Mega Caravana de agricultores con destino a la Ciudad de México. La movilización ha provocado cierres totales y parciales en múltiples tramos, generando severos retrasos en la circulación y largas filas de vehículos.
Parálisis total en la autopista Puebla–Orizaba
En territorio poblano, la interrupción más crítica se localiza en el kilómetro 185+100 de la autopista Puebla–Orizaba, donde manifestantes rurales han detenido por completo el tráfico. Los campesinos, muchos de ellos llegados en tractores, remolques y vehículos propios del campo, han impedido cualquier intento de desalojo o reapertura de la vía, lo que ha dejado a miles de conductores estancados.
La movilización ha provocado caos vehicular, con avances casi nulos y tiempos de traslado considerablemente extendidos, afectando tanto al transporte privado como al comercial.
Tráfico pesado en Guanajuato y Querétaro
En Guanajuato y Querétaro, aunque no se han reportado cierres totales, las autoridades alertaron sobre complicaciones viales serias. El paso lento de la caravana está generando bloqueos intermitentes en diversas arterias federales y estatales, impactando la movilidad en ciudades clave como León, Silao, Celaya, Irapuato y San Miguel de Allende.
Las vialidades más afectadas incluyen la carretera 41, la autopista 45D, la carretera 45, la 90, la 57, la 51 y la 110. En todos estos puntos se observa tránsito entrecortado, detenciones prolongadas y fluidez mínima, con la posibilidad de que las afectaciones se prolonguen mientras más contingentes se incorporen al recorrido.
Ampliación del movimiento con participación de más estados
Se prevé que agricultores de Chihuahua, Zacatecas y Tamaulipas se integren a las protestas, tras haber realizado previamente bloqueos en puentes fronterizos y casetas de cobro. Estas acciones, tanto en el norte como en el centro del país, responden a una misma demanda: su rechazo a las reformas en la Ley de Aguas Nacionales.
«Los agricultores aseguran que las modificaciones podrían afectar su acceso al agua y, con ello, la producción de alimentos. Temen que, si no se ajustan adecuadamente, se generen más conflictos en el campo y aumenten los costos para la ciudadanía.»
Ante esta situación, los productores mantienen sus bloqueos activos, avanzan con lentitud por las carreteras y mantienen como objetivo llegar a la Ciudad de México para exigir una respuesta contundente por parte del Gobierno federal.
