Un fuerte estallido ocurrido en las cercanías de las oficinas de la Policía Comunitaria de Coahuayana, Michoacán, ha derivado en la muerte de dos personas y heridas a siete más, según confirmaron autoridades federales. El siniestro, registrado en horas de la tarde del sábado, desencadenó una rápida movilización de fuerzas de seguridad a nivel nacional.
Despliegue de fuerzas y primeros auxilios
El Gabinete de Seguridad del gobierno federal informó mediante redes sociales que agentes de la Fiscalía de Michoacán, en coordinación con integrantes del Ejército mexicano, la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina (Semar) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), se encuentran realizando operativos para esclarecer las circunstancias del ataque. La zona fue inmediatamente reforzada con personal militar y naval con el fin de resguardar a los habitantes del municipio costero.
Elementos aéreos participaron en las labores de emergencia, utilizando helicópteros para trasladar a los lesionados a centros médicos especializados donde recibieron atención médica de urgencia. Las autoridades destacaron que las maniobras se llevaron a cabo con celeridad para minimizar riesgos adicionales.
Daños materiales y ubicación del incidente
El estallido, que se produjo cerca de las 12:00 horas locales, tuvo lugar sobre la calle Allende, a escasos metros de la presidencia municipal de Coahuayana. El Gobierno de Michoacán detalló que la onda expansiva provocó daños severos en al menos diez edificaciones, muchas de ellas con negocios comerciales, así como en una decena de vehículos estacionados en los alrededores.
El hecho, identificado como una detonación de un carro bomba, ha generado alarma en la región, conocida principalmente por su actividad pesquera y agrícola, especialmente en la producción de plátano y papaya.
Contexto de la Policía Comunitaria
La Policía Comunitaria afectada está dirigida por Héctor Zepeda Navarrete, conocido como El Comandante Teto, figura vinculada a los grupos civiles de autodefensa que emergieron en 2014 para enfrentar al Cártel de los Caballeros Templarios. Hasta el momento, no se ha emitido declaración directa de su parte.
“El Gabinete de Seguridad y autoridades locales trabajan en coordinación para detener a los responsables”
Las investigaciones continúan bajo la supervisión de la Fiscalía General de la República (FGR), que colabora con instancias estatales y municipales para identificar a los involucrados en el atentado.
