Una alianza de empresas mexicanas acusó a Estados Unidos de infringir un acuerdo ecológico vigente desde hace más de cuatro décadas al omitir una evaluación sobre los efectos en la contaminación atmosférica para pobladores fronterizos tras la decisión de clausurar un cruce clave para el comercio binacional. La queja fue revelada públicamente este martes.
Impacto ambiental transfronterizo no evaluado
El cierre definitivo de las operaciones comerciales en el puente Córdova-Américas, frontera entre Juárez, Chihuahua, y El Paso, Texas, programado para mayo de 2026, fue ordenado el 2 de mayo por la Administración de Servicios Generales de Estados Unidos. Como consecuencia, más de 40 mil tránsitos anuales de camiones serán reubicados principalmente hacia el paso de Zaragoza-Ysleta, ubicado a 19 kilómetros del actual cruce.
La Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana, Sección Chihuahua, interpuso una queja formal ante la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA), organismo encargado de supervisar asuntos ecológicos entre Estados Unidos, México y Canadá. En el documento, se sostiene que la medida provocará un aumento considerable del tráfico pesado en zonas ya afectadas por altos índices de contaminación del aire.
Incumplimiento de compromisos bilaterales
La denuncia se basa en el marco del tratado T-MEC y señala específicamente la violación del Acuerdo de La Paz de 1983, que obliga a ambos países a analizar cualquier impacto ambiental significativo dentro de un radio de 100 kilómetros a lo largo de la frontera común. Los peticionarios destacan que el estudio ambiental estadounidense no consideró las consecuencias que la medida tendrá en territorio mexicano, incumpliendo así lo establecido en el pacto bilateral.
Actualmente, el cruce de Zaragoza-Ysleta soporta el 67% del flujo de tráileres comerciales de la región. La reubicación forzada de decenas de miles de camiones adicionales, advierten, agravará la calidad del aire en barrios urbanos densamente poblados al sur del cruce fronterizo.
«La decisión desviará decenas de miles de camiones al año a barrios que ya sufren altos niveles de contaminación»
La queja subraya que, pese a la obligatoriedad de evaluar y mitigar efectos ambientales transfronterizos en la zona de 100 km, las autoridades estadounidenses no incluyeron en su análisis las repercusiones sobre la población mexicana, lo que constituye, según los empresarios, una falta grave al marco de cooperación ambiental existente.
