Sergio Ramos ha concluido su paso por el futbol mexicano, dejando atrás una breve pero intensa etapa con el Club Monterrey, tras su eliminación en la Liguilla frente a Toluca, equipo con el que disputó su último encuentro como jugador de los Rayados.
Un adiós cargado de emociones
El zaguero español hizo público su retiro del equipo regiomontano mediante un mensaje en la red social X, en el que expresó su profundo agradecimiento por la acogida recibida desde su llegada al país en febrero, destacando el honor que representó para él portar el brazalete de capitán del conjunto.
«Decir adiós nunca es fácil. Termina una etapa que arrancó llena de ilusión en febrero y que me ha permitido descubrir, un país, una ciudad, un fútbol… y que me deja muchas experiencias nuevas y, sobre todo, muchos amigos», manifestó Ramos.
Legado en el Gigante de Acero
«Por siempre me sentiré orgulloso de haber llevado el brazalete de capitán de Rayados, de haber liderado al equipo en el primer Mundial de Clubes en su nuevo formato, de haber batallado en el Clausura, en el Apertura, en la Leagues Cup, en la Concacaf Champions Cup… y de haber defendido con coraje el Gigante de Acero a vuestro lado en todos los partidos que hemos jugado en casa»
En su mensaje, el defensa resaltó su compromiso absoluto durante su estancia, tanto dentro como fuera del campo. En 34 compromisos disputados, acumuló más de 3.000 minutos de juego y marcó 8 goles, cifras que, según indicó, no logran reflejar las emociones vividas.
Agradecimiento a la afición y al club
Ramos dirigió palabras de gratitud al club, sus compañeros, cuerpos técnicos y empleados, pero puso especial énfasis en el cariño brindado por la hinchada regiomontana.
«Al club, a mis queridos compañeros, a los cuerpos técnicos, a los empleados, a todos, gracias. Y, sobre todo, gracias a vosotros, aficionados, que me habéis hecho llegar vuestro calor y vuestro cariño desde el primer momento que pisé la ciudad», expresó.
Con nostalgia, cerró su mensaje afirmando: «Siempre recordaré con nostalgia esta etapa de mi carrera y siempre diré con orgullo ‘¡Arriba el Monterrey!’«.
