El conjunto de la Liga de Expansión dio a conocer la llegada de su nuevo estratega, Gabriel Pereyra, con una presentación que rindió homenaje a su apodo: El Místico. Lejos de efectos llamativos, el anuncio destacó por su sobriedad y tono casi ritual, convirtiéndose en algo más que la incorporación de un técnico, sino en la aparición de una figura cargada de simbolismo.
Un regreso con historia
Pereyra regresa al fútbol mexicano tras dos años fuera del país. Lo hace al mismo campeonato que le dio inicio a su carrera como entrenador hace más de una década con Atlante, y al que ahora regresa con el deseo de cumplir lo que aún no ha logrado: levantar un título. “Estoy regresando al país después de dos años de estar afuera. Estoy regresando a la Liga de Expansión, que fue la que me abrió las puertas como entrenador hace más de 10 años en Atlante y donde me han quedado las ganas, la ambición y la ilusión de poder salir campeón. Llego a una institución, como dije, muy prestigiosa, que tiene tres pilares muy fuertes: los jugadores, que son lo principal y donde realmente hay una base muy buena; después, la institución y llego a un grupo de trabajo muy completo, que me entusiasma muchísimo”, señaló durante su rueda de prensa.
El técnico se caracteriza por su serenidad, una mirada profunda y una presencia que trasciende lo verbal. El Tepa apuesta por una identidad clara, buscando en Pereyra no solo táctica, sino convicción y un liderazgo forjado en experiencia.
Un saludo desde el ring
“Buen amigo mío desde hace muchísimos años. Creo que hemos hecho muy buena amistad fuera de la lucha libre, fuera del futbol y siempre le he demostrado la amistad que le tengo, el cariño que tengo a él y a su familia. Sabe que siempre le voy a desear lo mejor. Que tenga una temporada de maravilla, que Dios lo bendiga y que siga cosechando triunfos como lo ha hecho durante tantos años en su carrera. Le deseo lo mejor”.
Así se expresó el luchador El Místico, figura icónica de la lucha libre mexicana que inspira el apodo del entrenador, en un mensaje cargado de afecto y sincero respaldo. Este vínculo personal refuerza la simbología detrás del regreso de Pereyra, mostrando una conexión más allá del deporte.
Un proyecto con alma
La presentación no solo marcó el inicio de un ciclo deportivo, sino la consolidación de una identidad. Tepatitlán no anunció simplemente un nuevo director técnico, sino un proyecto que apuesta por la coherencia, los valores internos y una energía distinta. Con un técnico que carga historia, el club ahora encara un reto mayúsculo, respaldado por una visión clara y un compromiso profundo. El camino comienza, y como dijeron: que empiece la lucha.
