Un prominente hombre de negocios de Monterrey, vinculado con la propiedad de Miss Universo, habría desembolsado importantes cantidades de dinero a funcionarios de la Fiscalía Especializada en Delincuencia Organizada (Femdo) a cambio de información privilegiada que le permitiera proteger sus intereses ilícitos, según consta en documentos judiciales.
Vinculación con una organización criminal
Según la causa penal 494/2025, emitida por un juzgado en Querétaro, el empresario Raúl Rocha Cantú formaba parte de una estructura dedicada al tráfico de armas, comercialización de drogas, robo de hidrocarburos y toma ilegal de propiedades en múltiples estados del país. La investigación lo señala como figura clave en la dirección del grupo, encargado de inyectar capital en operaciones de importación de combustible desde Estados Unidos y Guatemala.
La carpeta inicial, FGR/FEMDO/VUA/2447/2024, se abrió tras una denuncia anónima presentada el 29 de noviembre de 2024. A partir de ahí, las autoridades integraron pruebas mediante intervenciones telefónicas, análisis periciales, rastreo de actividades delictivas y revisión de dispositivos electrónicos y casas de seguridad. Participaron en la investigación elementos de la Guardia Nacional, la SSPC y la AIC.
Pagos por información privilegiada
Las pesquisas indican que Rocha Cantú pagó «millones de pesos» a Jacobo Reyes León, conocido como El Lic, quien actuaba como intermediario dentro de la Femdo para proporcionarle datos confidenciales. Esto le permitía anticiparse a cateos y desactivar investigaciones en contra de los integrantes de la organización. Fue identificado oficialmente como miembro del grupo delictivo a partir del 15 de diciembre de 2024.
«millones de pesos a Jacobo Reyes León, El Lic, a cambio de información, pues este último como intermediario le consigue información en la Femdo»
Parte del combustible robado a ductos de Petróleos Mexicanos, además del que ingresaba ilegalmente desde Estados Unidos y Guatemala, era comercializado en gasolinerías bajo su propiedad. Las ganancias generadas se transferían mediante cuentas controladas por Daniel Roldán Morales, identificado como El Inge.
Manejo de operaciones y lavado de dinero
Roldán Morales, además de administrar las finanzas del grupo, viajaba personalmente a Guatemala para negociar el precio del combustible y lo introducía en México en pipas de 25 mil litros. Se encargaba del almacenamiento en inmuebles como La Espuela y El Patio, donde también se realizaban trasvases y mezclas para alterar el producto. Asimismo, supervisaba empresas factureras y actuaba como enlace con Tabasco Capital.
Las cuentas bancarias asociadas a Reyes León y Roldán Morales también reciben y redistribuyen recursos obtenidos del tráfico de licencias para portación de armas, operado a través de empresas de seguridad que ambos controlan en distintas entidades. Estas empresas se encuentran actualmente bajo investigación.
