La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) estimó que la economía de la región crecerá un 2.4% en 2025 y un 2.3% en 2026, en un contexto marcado por una débil recuperación de la demanda interna y una persistente incertidumbre en el escenario global. El organismo dependiente de Naciones Unidas reiteró sus previsiones generales para el conjunto de la región, aunque realizó ajustes puntuales en las proyecciones de varios países.
Ajustes en las expectativas nacionales
Entre los cambios más relevantes, destaca la rebaja en la proyección para México, que fue recortada al 0.4%, desde el 0.6% anticipado en octubre, debido a un deterioro en la demanda interna provocado por la disminución en las remesas, así como por la contracción en el consumo privado y la inversión. En contraste, Brasil mantuvo su estimación de crecimiento en 2.5% para este año.
Otros ajustes incluyen una revisión al alza para Colombia, que pasó del 2.5% al 2.6%, mientras que Chile vio su previsión reducida del 2.6% al 2.5%. Para Argentina y Perú, la Cepal confirmó sus pronósticos anteriores, con tasas del 4.3% y 3.2%, respectivamente.
Demandas internas y escenario externo limitan el crecimiento
«Algunos países registraron mayores exportaciones de bienes y servicios, mientras que otros se vieron afectados por la presión sobre los términos de intercambio y una mayor volatilidad comercial», señaló la Comisión en su reporte.
El informe advierte que, de cara a 2026, la región continuará avanzando en una senda de bajo dinamismo, con tasas de crecimiento moderadas, un entorno internacional frágil y obstáculos internos que dificultan la inversión, el fortalecimiento de la productividad y la generación de empleo formal.
Mercados laborales con avances limitados
La Cepal destacó que los mercados laborales siguen en recuperación, aunque a un ritmo más lento. El empleo crece de forma moderada, persistiendo brechas importantes entre hombres y mujeres en participación y desocupación, mientras que la alta informalidad en la mayoría de los países continúa afectando negativamente el impulso al consumo.
El desempeño económico regional sigue estando fuertemente ligado al sector servicios, que sigue representando la mayor parte del valor agregado y liderando la generación de empleo en la fase postpandemia.
«A nivel subregional, tanto América del Sur como Centroamérica presentan desde el segundo semestre de 2022 una desaceleración de su crecimiento económico, que ha convergido a tasas cercanas al 2.5% y el 3%, respectivamente», dijo.
Asimismo, el organismo resaltó que durante 2025 continuó el descenso de la inflación en la región, consolidando así el proceso de desinflación que se inició en 2024.
