En el marco del cuarto domingo de adviento, el obispo de Tlaxcala, Julio César Salcedo Aquino, invitó a la comunidad católica a acoger la Navidad con una mirada reflexiva y responsable. Desde la Catedral de Tlaxcala, durante la misa correspondiente a este tiempo litúrgico, subrayó la necesidad de recuperar la capacidad de discernimiento ante los acontecimientos cotidianos.
Un llamado basado en el ejemplo de María y José
El prelado recordó cómo María y José enfrentaron con fe y responsabilidad el anuncio del nacimiento de Jesús, asumiendo con madurez espiritual una misión trascendental. Destacó que ambos personajes bíblicos supieron reconocer la voluntad divina y actuar en consecuencia, poniendo su confianza más allá de las circunstancias humanas.
Según Salcedo Aquino, esta actitud de entrega y fidelidad debe inspirar a los creyentes en la actualidad, especialmente en una época marcada por el consumismo y la agitación propia de las fiestas.
La presencia de Dios en lo frágil
El obispo señaló que la manifestación de Dios en estos días no ocurre en el poder o la grandeza, sino en la vulnerabilidad: en la infancia, en quienes sufren carencias y en aquellos que requieren apoyo y compasión.
“La presencia de Dios se manifestará a través de la fragilidad, de las infancias, de las personas que están necesitadas de atención y cuidados y que no presionan a nadie, sino los invitan a tener la disposición de recibirlo en la intención de vida y en la fragilidad que viene Dios”
, afirmó.
Destacó que el nombre Jesús significa “Dios salva”, y que su misión no respondió a intereses terrenales, sino a un propósito espiritual: traer gracia, vida plena y perdón de pecados.
Un hogar abierto a la fe
El jerarca católico insistió en que cada familia está llamada a permitir que Cristo more en su seno, no solo como símbolo, sino como presencia viva que transforma.
“Todos estamos invitados a que Dios habite en nuestras familias, que el anuncio y alegría del evangelio de la presencia de Dios esté con nosotros, con nuestras familias y en nuestros hogares”
, concluyó, alentando a redescubrir el sentido profundo de la Navidad más allá de las tradiciones superficiales.
