Desde el 1 de enero de 2026, los automovilistas en México enfrentarán un mayor costo al cargar combustible, tras el anuncio de un ajuste en las cuotas del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para gasolinas y diésel. La actualización fue publicada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en el Diario Oficial de la Federación (DOF), como parte de un procedimiento anual obligatorio.
El incremento obedece a la variación del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registrada en noviembre de 2025, cuyo valor alcanzó los 142.645 puntos. Este indicador sirve como base para el reajuste de las tasas impositivas, conforme lo establece la Ley del IEPS.
Impacto directo en el precio final
El aumento en el IEPS se trasladará directamente al precio que pagan los consumidores en las estaciones de servicio, lo que agrava la tradicional presión económica conocida como la ‘cuesta de enero’. Este efecto será particularmente sensible para conductores, empresas de transporte y sectores que dependen intensivamente del diésel.
Así serán las nuevas cuotas del impuesto por cada litro de combustible a partir de 2026:
- Gasolina menor a 91 octanos (verde, magna, regular): $6.7001
- Gasolina mayor o igual a 91 octanos (roja, premium): $5.6579
- Diésel: $7.3634
- Combustibles no fósiles: $5.6579
Alza del 3.78% sin estímulos fiscales
Este ajuste representa un aumento del 3.78% frente a las cuotas de 2025, un porcentaje que refleja la inflación acumulada en el año previo. En territorios fronterizos, sin embargo, se aplican reglas distintas por la vigencia del programa de la Zona Libre, cuyos cálculos no siguen la misma fórmula general.
La SHCP tiene la facultad de reducir temporalmente estas cuotas mediante estímulos fiscales, medida que no ha sido renovada desde abril de 2025. En ausencia de dichos apoyos, las tarifas del IEPS se mantienen en su nivel máximo permitido por ley.
El acuerdo entra en vigor el 1 de enero del 2026 con las nuevas cuotas.
