Dos temporadas después de conquistar el campeonato de pilotos, Pecco Bagnaia intentaba este 2025 mantener su corona en MotoGP, aunque el desafío se tornó considerablemente más difícil. Su principal adversario fue Jorge Martín, quien escaló su rendimiento con el equipo Pramac y sostuvo la lucha por el título hasta la última carrera, donde finalmente se impuso. A pesar de sus credenciales, la puerta de Ducati no se abrió para él, ya que el elegido para integrar el equipo oficial fue Marc Márquez.
El regreso de Márquez y su impacto en Ducati
Durante la presentación de la nueva Desmosedici GP25, evento al que asistió Car and Driver, Marc Márquez manifestó desde el inicio su intención de competir por el campeonato. Desde la primera fecha, impuso su presencia en cada gran premio, demostrando una determinación férrea por recuperar el nivel perdido tras su etapa plagada de lesiones en Honda. Su rendimiento fue contundente: logró siete dobletes consecutivos, marcando una clara superioridad sobre el resto del grid.
Este desempeño lo colocó en posición de pelear por su séptimo título mundial con cinco carreras aún por disputarse, momento en el que se confirmó matemáticamente su coronación. Paralelamente, Pecco Bagnaia logró una victoria en el GP de Japón, pero no pudo ocultar que su compañero de equipo lo había superado en pista. El resto del año fue en descenso: entre los resultados más preocupantes estuvo su vigésimo primera posición en la clasificación del GP de Catalunya.
La adaptación fallida a la nueva moto
Entre las razones que explican el declive del italiano, se encuentra su dificultad para adaptarse a las características de la Desmosedici GP25. Aunque con la versión anterior, la GP24, había estado cerca del título, la nueva moto presentaba diferencias significativas. Bagnaia admitió que su error principal fue aferrarse a las sensaciones que tenía con la anterior máquina, en lugar de aceptar que requería un enfoque distinto.
“El error fue empezar con la idea de que mi potencial con la GP24 era realmente alto. Así que no era una cuestión de adaptación con la GP25, era más una cuestión de que estaba buscando las sensaciones que tenía en ella, pero nunca llegaron”
“Podemos decir que las dos cosas van de la mano, porque un piloto rápido también es feliz. Todo vuelve. Sinceramente, mi serenidad siempre ha estado bastante intacta, porque en las situaciones en las que me ha ido bien, he estado donde sé que tengo que estar”
“Así que sé que el potencial está ahí, sé que la velocidad no ha desaparecido. Hay que trabajar para volver a encontrar las sensaciones. La serenidad siempre ha estado ahí, son las sensaciones las que se han ido un poco, así que eso es lo que hay que volver a encontrar”
Respuesta a las críticas sobre su agresividad
Frente a opiniones expresadas por integrantes del paddock, como Nicolò Bulega, quienes sugirieron que Bagnaia debía ser más agresivo en pista, el piloto italiano salió al paso. Aclaró que no ha retrocedido cuando ha sido necesario imponer su estilo competitivo, y señaló el momento exacto en que comenzaron sus problemas con la nueva moto.
“Cuando ha habido necesidad de sacar los codos nunca me he echado atrás, así que no creo que haya esa necesidad. Tengo que decir que las dificultades empezaron en la carrera de Jerez, un circuito que conozco muy bien, donde siempre lo he hecho muy bien, pero ya no podía hacer las mismas cosas. Así que las dificultades empezaron ahí, aunque en las últimas carreras fueron a peor”
